
En Francia, en este momento se tramita una ley de eutanasia. El 27 de mayo de 2025, la Asamblea Nacional aprobó un proyecto de ley que está siendo analizado y debatido en el Senado francés, en enero la propuesta fue rechazada por la mayoría de los senadores. Por lo que el proceso sigue en análisis y la división es total.
La tensión llegó porque muchos diputados consideran que la norma es "profundamente desequilibrada" a favor de la eutanasia frente a los paliativos. Además, se teme por la libertad de los médicos que puedan verse obligados a practicar eutanasias.
Emmanuel quiere aprobar la eutanasia, es muy progresista, así que si lo bloqueaban recurriría a los franceses, a los que ya se encargará de convencer de que la eutanasia es querida y necesaria. Es más, según los sondeos, un 70% de los ciudadanos galos votaría a favor.
El contenido de la medida limita el acceso a pacientes graves o incurables en fase avanzada de su enfermedad, que padezcan sufrimientos insoportables y puedan expresar su voluntad libremente en el mismo día de su aplicación. Aunque ya sabemos que con la eutanasia se empieza con casos muy extremos y se acaba aplicando al más débil y sin consentimiento. Y Religión en Libertad da nuevos datos que demuestran esta pendiente que tiene la mentalidad eutanásica.
Todo salta por un informe elaborado por Gregor Puppinck, director del European Centre for Law and Justice (ECLJ), que destaca un punto controvertido: la introducción de sanciones penales y económicas para quienes sean considerados culpables de "obstrucción" al acceso a la eutanasia.
Según el informe, la norma incluiría un régimen sancionador que afectaría especialmente a directores de hospitales, residencias y centros sociosanitarios que no permitan la eutanasia en sus instalaciones. Aquellos que se nieguen y reciban fondos públicos se enfrentarían a un delito de obstrucción, con penas de hasta dos años de prisión y multas de 30.000 euros, además de sanciones administrativas adicionales, como la retirada de financiación pública o medidas disciplinarias impuestas por las autoridades sanitarias.
Este debate no es la primera vez que se plantea: lo vimos con Joe Biden y los abortos en Estados Unidos o con Justin Trudeau y la eutanasia en Canadá. Ambos líderes, progresistas ellos, querían obligar a todos a que los asesinatos se cometieran, ¿problema? Los hospitales, hospicios, residencias católicos, los cuales no están dispuestos a pasar por el aro.
En cualquier caso, no podemos olvidar 'lo mejor' de la norma de Emmanuel Macron, las palabras "suicidio asistido" y "eutanasia" fueron eliminadas del texto por sus connotaciones negativas... quedaba feo mostrar la realidad tal cual de lo que supone quitarse la vida con ayuda del Estado.












