Decíamos ayer que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, había acertado al asegurar que el orden salido de la postguerra mundial no podía soportarse y que Europa no podría mantenerlo. 

Se le volvieron en contra todos, hasta la italiana Giorgia Meloni, y en la mañana del miércoles rectificaba. Ella, por supuesto, es una valedora del orden internacional y de la multilateralidad.

Es decir, que Europa, también Meloni, regresa al derecho internacional... ese chasco que ha provocado la mayor profusión de tiranías de la historia contemporánea. No sé si Donald Trump triunfará o fracasará en Irán pero su ataque era justo: iba contra una tiranía que, según el maravilloso orden internacional que defiende Europa, ha masacrado a sus ciudadanos y sembrado el terrorismo en el mundo durante 47 años. 

Ursula Von der Leyen rectifica: hace mal. El Orden Mundial basado en el llamado derecho internacional, alejado totalmente del derecho natural, ha dado lugar al Nuevo Orden Mundial (NOM), ferozmente anticristiano y, por tanto, ferozmente homicida.