Once días después del primer ataque de Israel y EEUU a Irán, el conflicto no tiene mucha pinta de terminar pronto, aunque Donald Trump declara el lunes que la guerra “está prácticamente terminada”. El martes, la Bolsa española subió con fuerza tras un lunes en rojo. Este miércoles, el Ibex permanece expectante, aunque con una caída clara del entorno del 0,5%.

En este contexto y tras unos días de mucha volatilidad, Luis de Guindos alertó sobre el impacto del conflicto en los mercados financieros. “El ‘shock’ en Oriente Próximo puede llevar a una corrección más intensa de lo que descontábamos”, afirmó, durante el 32 Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ABC.

La reacción, de momento, ha sido “ordenada”, pero el riesgo está ahí y es, según el vicepresidente del BCE, “una de las principales vulnerabilidades que tenemos que vigilar”. Por eso, Guindos pidió a los mercados “mantener la cabeza fría y no sobrerreaccionar”, es decir, que no sean histéricos.

El problema se agravará si la guerra se alarga en el tiempo y provoca, por ejemplo, que el barril de Brent, de referencia en Europa, se instale en un precio superior a los 100 dólares. Si sucede, los precios subirán y harán que la inflación vuelva a superar el 2%, el umbral fijado por el BCE para mantener los tipos de interés en el entorno del 2%.

En definitiva, si sube la inflación y el BCE sube los tipos, la actividad económica se ralentizará todavía más y nos sumirá en una nueva crisis económica. De momento, este miércoles, el barril de crudo se mantiene en los 87 dólares, es decir, por ahora, a corto plazo, no es previsible que los precios se disparen.