Decíamos ayer que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, estaba a un paso de la cárcel, porque el vengativo Lula de Silva, pasó de la Presidencia a la cárcel y de la cárcel a la Presidencia y quiere que su adversario recorra el mismo camino... quizás sin volver al a Presidencia de Brasil.
Pero ocurre que Lula fue a la cárcel por corrupto mientras a Bolsonaro le acusan de haber dado un golpe de Estado, algo parecido a lo de Doandl Trump en 2020... y ahora Trump es el presidente de los Estados Unidos. La sentencia no puede ser más injusta, pero sobre todo crea un precedente peligroso: nadie querrá presidir un país si en cuanto abandones el sillón de mando, te espera una cama en una celda.
Por cierto, esa máquina de bulos y fango en la que se haconvertido la Tele pública española, sacó ayer, en horario de máxima audiencia a un analista empeñado en que Bolsoanro no sólo dio un golpe de Estado sino que, además, intentó asesinar a Lula. Se ve que que hay que manchar al condenado para que la condena no suene tan injusta.











