Como ha recogido Hispanidad, durante este fin de semana ha tenido lugar el aquelarre de Barcelona --denominada Movilización Progresista Mundial--, en el que se han reunido presidentes progres del Nuevo Orden Mundial,  que tratan de imponer políticas contrarias a la ley natural, como la ideología de género, el aborto o la eutanasia. 

Estos ultraizquierdistas, autocalificados como progresistas, han protagonizado diversos actos, como la IV Reunión 'En Defensa de la Democracia', en la que Pedro Sánchez, con el cinismo que le caracteriza, señaló: "Nosotros creemos en un orden internacional basado en reglas, en la cooperación y en instituciones legítimas". Para entendernos, los únicos demócratas somos nosotros.

Lo dice el mismo presidente español que en su país se dedica a saltarse las normas democráticas más básicas, como por ejemplo, no respetar la separación de poderes, impulsar presuntamente las cloacas del Estado (por medio de Leyre Díez) o abusar de los reales decretos, entre otras muchas cosas.  

Entre los participantes han estado la presidenta mexicana, la ultraizquierdista Claudia Sheinbaum, haciendo gala de la cursilería que le caracteriza: 

El otro promotor de la cita ha sido el ultraprogre presidente brasileño, Lula da Silva:

También asistió Alex Soros, el hijo del filántropo ultraprogre George Soros, que se ha convertido en un gran amigo del presidente español y que parece arrogarse el mérito de la organización del encuentro: "Fue un honor dar la bienvenida a tantos líderes y defensores increíbles a Barcelona para la primera Cumbre Global Progresista"

Como recogió Hispanidad, el primer oligarca al que Pedro Sánchez recibió cuando se hizo con el poder en España, allá por julio de 2018, fue a George Soros, el impulsor de las políticas contrarias a la ley natural (aborto, eutanasia, ideología de género) por todo el mundo por medio de su entramado de ONGs y asociaciones varias, como por ejemplo la Open Society Foundations. Ahora parece que su hijo Alex quiere seguir con el siniestro legado de su padre: