El Aquelarre de Barcelona ha sido calificado com la Internacional progresista. Lula da Silva ha invitado y Pedro Sánchez ha pagado el invento con los impuestos de los españoles pero también ha sacado un rédito de puertas adentro. 

Pensaba hablar del trastorno que el Aquelarre condal va a provocar en la diplomacia internacional pero, una vez más, una imagen vale más que 1.000 palabras: la viñeta que presenta al brasileño Lula, la mexicana Claudia Sheinbaum y el colombiano Petro como barrenderos del chino Xi Jinping, el ruso Putin y el norcoreano Kim Jong Un. Un resumen, mucho mejor, en una imagen todo lo que yo puedo ensayar en 1.000 palabras.

Viñeta

 

Es el mundo hispano convertido en esclavo voluntario del renegado Putin y del mayor tirano del mundo actual, el chino Xi Jinping. Y ojo, no porque hayan sido sometidos sino porque la estupidez de los líderes hispanos del momento, de una vanidad tan aguda como efímera, prefiere arrodillarse ante Pekín y el neocomunismo progre antes que ser fieles al Occidente que forjó la Hispanidad, que forjó la primera globalización. 

Somos neocomunistas, por eso rompemos con Estados Unidos y hasta con la degenerada Europa, y nos situamos al servicio del comunismo, hoy llamado progresismo, que ya no lidera Moscú, sino Pekín. Sólo falta Sánchez, bruja pagana del evento.

Sí, el Aquelarre de Barcelona es grave. Por eso conviene tomárselo con humor.