Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, es un personaje digno de estudio: en la tarde del martes 1, víspera del Día de Ceuta, con decenas de ayuntamientos españoles -algunos del PSOE- llamando a manifestarse ante las sedes municipales, comunicaba al alcalde de Madrid, Martínez-Almeida, que no iba a tramitar el llamamiento de los ayuntamientos a manifestarse en la Plaza de Cibeles de Madrid. Según este leguleyo, hombre de confianza de Pedro Sánchez, antes en el Gabinete de Presidencia, porque las administraciones públicas no pueden iniciar una manifestación: debe ser una persona física o jurídica no oficial.
A estas alturas salir con esas... bueno no es un horror, es un error. Porque claro, si el Gobierno intenta sabotear los apoyos populares, no sólo puede destruir, aún más, la imagen del presidente del Gobierno, sino que da pábulo a la convicción creciente, en el PP y en Vox, de que Pedro Sánchez no sólo ha sido pasivo y negligente en la invasión de Ceuta, no sólo ha abandonado a los ceutíes a su suerte... sino que, todavía más, ha colaborado activamente en dicha invasión, dentro de su estrategia de que cuanto peor, mejor.
Recuerden que la única posibilidad actual de que Sánchez permanezca en Moncloa es crear algo parecido a una guerra civil en España, una conmoción de tal calibre que permita no celebrar elecciones en 2027, elecciones que está llamado a perder.
Parece muy fuerte, sí, pero comprensible y hasta lógico, dada la actitud, verdaderamente incomprensible, del Gobierno de España frente a Marruecos, esa gran amigo y socio leal... que utiliza a 80.000 desharrapados para invadir el país vecino.
La defensa que de Mohamed VI hace Moncloa resulta tan sorprendente como asombrosa: nadie entiende por qué Sánchez actúa como está actuando. A lo peor es que ya está pensando en la soberanía compartida, a lo mejor es que se ha rendido frente al Rey De Marruecos, a lo mejor es que es cómplice de 'Mojamé'.
Es posible que el 'gesto' de Martín, un personaje tan sectario que da miedo lidere a la policía y regule las libertades públicas en la capital de España, quede en nada. Su argumentación resulta tan estúpido que tiene plazo de caducidad. Y es que, si la policía impide la concentración de los madrileños a favor de Ceuta esta noche del miércoles 2, ante el Ayuntamiento de Madrid, podría despertar al durmiente: no hablo del patriotismo español, hablo del sentido común de España, que también vegeta en la somnolencia.
Así que, todos a Cibeles y el resto de España a sus consistorios correspondientes, porque lo de Ceuta rebasa ya todo lo admisible. No vaya a ser que Sánchez no sólo sea un cobarde ante Mohamed VI, no vaya a ser que, además, sea su cómplice. Y no vaya a ser que el pueblo español acabe como connivente.
Hoy, miércoles, día 2 de octubre, los caballas celebran a su patrón, franciscano San Daniel Fasanella, martirizado en Ceuta por los almohades. Es el Día de Ceuta y no podemos dejarles solos.