El pasado fin de semana la Corriente Social Cristiana, Entidades por la Vida y la Plataforma por la Familia Catalunya-ONU organizaron en Santa Maríaa de Montalegre el acto «Y después del aborto, ¿qué?» .

"No era una clase magistral ni una disertación moral. Era, sobre todo, un espacio para escuchar a personas que querían explicar en primera persona qué habían vivido antes, durante y después de un aborto". Es decir, eran personas dando testimonio, contando sus opiniones y sentimientos, tras pasar por ello.

Poco después de empezar, un grupo de personas interrumpió el acto con gritos, consignas y pancartas, ocupó el espacio e impidió durante cerca de media hora que los testigos pudieran continuar. Las imágenes pueden verlas a continuación.

Finalmente, los Mossos d'Esquadra intervinieron y el acto pudo reanudarse.

"Puede discreparse profundamente sobre el aborto. Lo que no podemos aceptar es que la discrepancia se transforme en agresión, violencia, intimidación y censura. Lo que la sociedad y las instituciones no pueden aceptar es que se practiquen comportamientos totalitarios para impedir por la fuerza la libertad de expresión. La libertad de expresión sólo es real cuando protege también a las voces que nos incomodan", aseguran los organizadores.

Estamos ante una nueva muestra de la corriente abortera imperante que lleva por bandera el aborto libre, es decir, hasta el mismo momento del parto. Lo hemos visto en varios países donde ya se estudia aprobarlo por Ley. Estas 'amables' chicas que interrumpieron el acto vienen de esa escuela en la que reina la Blasfemia contra el Espíritu Santo, llamar al bien mal y al mal bien. Era un acto donde se compartían testimonios, e hicieron todo lo posible para que los testigos y sus testimonios quedaron silenciados. Ellas, como todos los defensores del aborto, entran en la gran contradicción, reivindican la defensa de los derechos de las mujeres, pero impiden "que otras mujeres contaran libremente su propia experiencia". Ya saben, el aborto, el crimen contra el ser más indefenso de todos, es un derecho, y todo el que diga lo contrario debe ser censurado, en pro de la libertad.