Les hablábamos hoy mismo en Hispanidad sobre la nueva adquisición del Gobierno: una herramienta que controlará qué decimos, quién lo dice, dónde y cómo lo dices y cómo impacta en el resto de la sociedad. Casi 100.00 euros destinados a controlar las informaciones que circulan, por ejemplo, sobre Ceuta, porque hay que luchar contra la desinformación y los bulos.

Pues bien, en el mismo sentido, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha asegurado que el Gobierno está trabajando en estos momentos para la implementación del Reglamento Europeo de Libertad de Medios de Comunicación (EMFA) y ha advertido de que "no basta con que no exista censura" sino que la libertad de información exige poder "saber quién está detrás de un medio de comunicación".

Urtasun, este lunes, durante la clausura de la Jornada 'La necesaria y obligatoria implementación en España del EMFA', en el Congreso ha asegurado que le "preocupa" la libertad de información: "una democracia necesita muchos medios, pero sobre todo necesita medios verdaderamente libres y con profesionales que puedan ejercer su oficio con independencia y con derechos". Como leen, el ministro del Gobierno más censor de la historia firma estas declaraciones.

Pero es que si le quedaba algo de vergüenza ha continuado asegurando que "la televisión o la radio pública no pertenecen al gobierno que circunstancialmente gobierna" sino "a la ciudadanía" y ha añadido que "ese principio debe guiar en todos los niveles de la administración".

Ha recordado que el reglamento es de obligado cumplimiento, por lo que el Gobierno terminará sacando el texto adelante, entre los aspectos fundamentales de la ley, los ponentes han destacado la protección de los periodistas frente al uso de programas espía, las obligaciones de transparencia de las empresas de comunicación, la protección de los medios de comunicación públicos frente al control político, la protección del pluralismo en casos de fusiones y la independencia de las autoridades nacionales reguladoras de los medios de comunicación.

Traducido, luchar por la libertad de los medios de comunicación, pero ellos deciden quién es un medio de comunicación, que así está todo más censurado, eso sí, todo por el bien del periodista. "No basta con que no exista censura, la libertad de información también exige que un periodista pueda proteger sus fuentes, que una redacción pueda tomar decisiones sin interferencias, que podamos saber quién está detrás de un medio de comunicación, que la publicidad institucional se reparta con criterios transparentes, que los sistemas de medición de audiencia sean fiables y que los medios públicos dispongan de garantías reales de independencia".