"Quisiera invitarles a hacer de la adoración eucarística una prioridad pastoral". Pastoral, o sea de su trabajo como obispos y de cara a sacerdotes y laicos. Vamos, que el Papa, en esta ocasión no se ha preocupado de los 'vulnerables' sino de que los obispos fomenten la eucaristía adoren la eucaristía.
Esto es lo que dice León XIV en su Carta a los obispos latinoamericanos (¿los traductores no podrían hablar de obispos iberoamericanos o hispanoamericanos?
La segunda idea del documento es ponerle eso como ejemplo, ya van varias veces, a un santo español, apóstol de la hispanidad, apenas conocido en España, Santo Toribio de Mogrovejo, ese tipo que inventó la ciudad cristiana: un iglesia, una escuela y un hospital. Diagrama que el cachondo de Chesterton modificó ligeramente: la plaza de la Ciudad cristiana está formada por iglesia, escuela y taberna. No le hagan caso, don Gilbert, afortunadamente, no era un hombre serio.
Pero volviendo a Mogrovejo, el obispo española del Perú tenía claro cuál era la sociedad cristiana, por eso se le considera uno de los padres de la Hispanidad, lo más parecido que ha habido en la historia a la Ciudad de Dios.
Pues bien, ese es el modelo que, una vez más, León XIV pone como obispo católico. Y miren por dónde: el bueno de Toribio Mogrovejo no habló de sinodalidad.