Como viene recogiendo Hispanidad, el Gobierno vasco, compuesto por PNV y PSOE, está aplicando el régimen penitenciario de semilibertad (el tercer grado) a un montón de etarras.

La consejera de Justicia que se está encargando de traicionar a las víctimas del terrorismo es María Jesús San José López, del PSOE-PSE. 

Entre los etarras a los que se ha aplicado el tercer grado están el exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu 'Txeroki'; o el etarra Asier Arzalluz Goñi, asesino del periodista José Luis López de la Calle.  

Uno de los últimos ejemplos de la aplicación de este tercer grado -por el que podrá salir de prisión de lunes a viernes y volver a la cárcel solo para dormir durante estos días- ha sido a la etarra Soledad Iparraguirre, conocida como 'Anboto', a la que se le atribuyen unos 15 asesinatos, por los que acumula 647 años de prisión en condenas.

Sin embargo, ayer fue noticia que el titular de la Plaza 1 de la Sección de Vigilancia Penitenciaria del Tribunal Central de Instancia (de la Audiencia Nacional), José Luis Castro, ha rechazado la aplicación del régimen de semilibertad del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario a los que fueron miembros de ETA Soledad Iparraguire ‘Anboto’ y al exintegrante del Comando Donosti Juan Ramón Carasatorre, lo que supone su vuelta a prisión. 

En sendos autos, el magistrado acuerda que ambos permanezcan en segundo grado de tratamiento penitenciario y propone al legislador modificar el artículo 100.2, que supone la flexibilización del cumplimiento de las penas, ante las excarcelaciones anticipadas sin un pronunciamiento del órgano judicial, recoge la nota de prensa del CGPJ. 

Para Castro, se trata de una disfunción que no beneficia a nadie: “A la interna se le crean falsas expectativas y a las víctimas desasosiego innecesario e incluso a la ciudadanía, que ante las noticias en los medios de comunicación le resultará extraño estas decisiones de excarcelación/encarcelación”. 

El magistrado analiza la naturaleza del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, una medida excepcional que aboca a un régimen de semilibertad y que exige una justificación individualizada de su pertinencia, como medida de flexibilización del grado. Por ello, su aplicación debe estar suficientemente justificada y debe motivarse su necesidad en el proceso de reinserción. 

Para el juez, tampoco se explica el por qué en la decisión administrativa “se ha prescindido de mecanismos jurídicos y tratamentales propios de la progresión ordinaria, al no constatar la trayectoria tratamental a través de mecanismos como la concesión y evaluación de la cadena permisiva, lo que permitiría obtener una conclusión real sobre la evolución penitenciaria de la interna, teniendo en cuenta el tiempo de cumplimiento de la condena y que la carta de arrepentimiento data de 26 de enero de 2026, esto es, inmediatamente anterior a la aplicación administrativa del Art. 100.2 RP.” 

Hoy se han producido reacciones políticas a la decisión del juez Castro. 

Desde el PP, su presidente en el País Vasco,  Javier de Andrés, ha pedido la dimisión de la consejera de Justicia, María Jesús San José, a la que ha acusado de "incumplir la ley". Ha destacado que la excarcelación de Anboto era una "amnistía encubierta a los presos de ETA" en cumplimiento del "compromiso de Pedro Sánchez con EH Bildu y con ETA". Y ha añadido: "La consejera se ha escudado en el cumplimiento de la ley y hoy sabemos que eso no es verdad. Su comprensión y su afecto por los presos de ETA sobrepasa lo que la ley establece. Ha habido un trato de favor indudable hacia los presos de ETA". 

Javier de Andrés se refiere al pacto entre Pedro Sánchez y EH Bildu -coalición en la que se integran los herederos de Batasuna, brazo político de ETA y que nunca ha condenado los asesinatos de la banda terrorista- para beneficiarse mutuamente: Sánchez, para ser investido presidente con los votos de EH Bildu; y el partido heredero de Batasuna, para sacar poco a poco a todos sus etarras de la cárcel. Pacto al que Sánchez llegó después de haber asegurado a los españoles: "Con Bildu no vamos a pactar". No cabe mayor traición a los españoles.