Como viene recogiendo Hispanidad, el Gobierno vasco, compuesto por PNV y PSOE-PSE, está aplicando el régimen penitenciario de semilibertad (el tercer grado) a un montón de etarras.

La consejera de Justicia que se está encargando de traicionar a las víctimas del terrorismo es María Jesús San José López, del PSOE-PSE. 

Entre los etarras a los que se ha aplicado el tercer grado están el exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu 'Txeroki'; o el etarra Asier Arzalluz Goñi, asesino del periodista José Luis López de la Calle.  

El último ejemplo de la aplicación de este tercer grado -por el que podrá salir de prisión de lunes a viernes y volver a la cárcel solo para dormir durante estos días- ha sido a la etarra Soledad Iparraguirre, conocida como Anboto, a la que se le atribuyen unos 15 asesinatos, por los que acumula 647 años de prisión en condenas. 

Esta ha sido la reacción del presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero:

Y todo esto es por culpa del pacto entre Pedro Sánchez y EH Bildu -coalición en la que se integran los herederos de Batasuna, brazo político de ETA y que nunca ha condenado los asesinatos de la banda terrorista- para beneficiarse mutuamente: Sánchez, para ser investido presidente con los votos de EH Bildu; y el partido heredero de Batasuna, para sacar poco a poco a todos sus etarras de la cárcel. Pacto al que Sánchez llegó después de haber asegurado a los españoles: "Con Bildu no vamos a pactar".