Hoy ha informado el diario ABC de que el Gobierno vasco, compuesto por PNV y PSOE-PSE, ha aplicado el régimen penitenciario de semilibertad (el tercer grado) a 15 etarras que cuentan con más de un centenar de muertos en su historial. 

Entre ellos figuran Juan Carlos Iglesias Chouzas, Gurutz Aguirresarobe, Juan Ramón Carasatorre, Henri Parot, Jon Olarra Guridi, Ainhoa Múgica, Gregorio Vicario Setién, Eneko Gogeaskoetxea, Oskar Zelarain Ortiz, Idoia Mendizabal, Xabier Makazaga Azurmendi, Jon Troitiño Ciria, Asier Badiola Lasarte, o José Javier Arizcuren. 

Tal y como viene recogiendo Hispanidad, el Sanchismo -por medio de la consejería de Justicia del Gobierno vasco que dirige la socialista María Jesús San José López-  ha concedido también el régimen penitenciario de semilibertad (el tercer grado) al exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu 'Txeroki'; y al etarra Asier Arzalluz Goñi, asesino del periodista José Luis López de la Calle. 

Cabe recordar que desde que el Gobierno vasco se hizo con la competencia de prisiones, de 121 etarras que están cumpliendo pena, 57 de ellos se han beneficiado un tercer grado.

Como no podía ser de otra manera, la noticia de hoy del ABC ha indignado a las víctimas del terrorismo. 

La AVT ha emitido un comunicado en el que denuncia que "las cárceles continúan vaciándose de etarras a espaldas de las víctimas". 

Pide la "modificación de la legislación penitenciaria para que las víctimas podamos ser parte y podamos recurrir todas aquellas decisiones penitenciarias que impliquen una salida de prisión frecuente por parte de los etarras". 

Y asegura que seguirán "luchando por la Verdad, la Memoria, la Dignidad y la Justicia de todas las víctimas del terrorismo. Rendición en nuestro nombre, NO".

Y todo esto es por culpa del pacto entre Pedro Sánchez y EH Bildu -coalición en la que se integran los herederos de Batasuna, brazo político de ETA y que nunca ha condenado los asesinatos de la banda terrorista- para beneficiarse mutuamente: Sánchez, para ser investido presidente con los votos de EH Bildu; y el partido heredero de Batasuna, para sacar poco a poco a todos sus etarras de la cárcel. Pacto al que Sánchez llegó despuéws de haber asegurado a los españoles: "Con Bildu no vamos a pactar".