Los hechos sucedieron el pasado martes. “La comunidad musulmana de Palencia conmemora este 25 de agosto el Mawlid al-Nabi, el nacimiento del profeta Mahoma”, señaló el Ayuntamiento de Palencia. “En la capital palentina la celebración ha tenido lugar en los locales de la parroquia de San José donde han compartido este espacio para la convivencia y la tolerancia la alcaldesa, Miriam Andrés, y la delegada del Área de Bienestar Social y Participación Ciudadana, Charo García”, explicó el Consistorio en un comunicado.
Todo esto, en plena invasión marroquí de Ceuta, ante la increíble pasividad del Gobierno Sánchez, que felicita al invasor al tiempo que acusa de violencia al invadido, esa que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado deberían emplear, pero no pueden… por orden del Gobierno.
La siguiente cuestión: ¿Por qué lo celebra en una iglesia católica y por qué el párroco se prestó a ello?
Como no podía ser de otra manera, Andrés cargó contra los miles de ciudadanos que la criticaron en redes sociales y los calificó de xenófobos.
El problema no es únicamente el Gobierno Sánchez, es el PSOE y la izquierda española, que es cristófoba.











