La alopecia androgenética es la forma más frecuente de pérdida de cabello y se caracteriza por una miniaturización progresiva de los folículos pilosos. Esta determinada principalmente por factores genéticos y hormonales.

Aunque tradicionalmente se ha asociado a los hombres, también es muy frecuente en las mujeres, donde puede tener un importante impacto estético y emocional. En estas suele observarse en dos etapas de la vida: una primera aparición en mujeres jóvenes a partir de los 20-30 años y un segundo pico de incidencia a partir de la menopausia. En cualquier caso, supone un impacto en el bienestar emocional muy significativo.

La Doctora Erika Lozano Rincón, especialista en Medicina Estética del Centro Médico Quirónsalud Valle del Henares recuerda en este sentido que un diagnóstico precoz es fundamental, ya que actualmente existen tratamientos capaces de frenar su progresión, y mejorar la salud capilar.

Doctora Erika Lozano

Recuerda así que la alopecia androgenética es una causa “muy frecuente” de pérdida progresiva del cabello: “Alrededor del 10% de las mujeres adultas tienen problemas de alopecia androgenética, pero hasta un 40% puede sufrir este problema a lo largo de su vida. La prevalencia de la alopecia femenina aumenta con la edad, afectando no sólo a la cantidad de cabello, sino también a la calidad, el grosor y la textura”.

Cuándo consultar

Hoy en día, esta doctora especialista en Medicina estética explica que existen tratamientos que ayudan a realizar un diagnóstico temprano y a frenar la caída del cabello, así como a tratar de recuperar el cabello dañado o miniaturizado y, en todo caso, evitar que vaya a más y se termine cayendo.

“En el caso de las mujeres, a pesar de que el impacto visual y a nivel de salud mental puede ser muy importante, y que generalmente tienen mayor afectación de la zona frontal, es infrecuente que llegue a una calvicie total como en el caso de los hombres”, asegura la Doctora Lozano Rincón.

Lo importante en su opinión, tal y como defiende, es que este problema se puede diagnosticar y frenar, por lo que es muy importante acudir cuanto antes a un especialista si se observan cambios frecuentes en el grosor, en la densidad o patrón del cabello, para que realice un buen diagnóstico e iniciar el tratamiento más adecuado a cada paciente de forma precoz: fórmulas magistrales, mesoterapia capilar, y otros tratamientos encaminados a recuperar el grosor y en parte, la cantidad de cabello afectado.

Y es que, según reconoce esta especialista de Quirónsalud Valle del Henares, cada vez son más las mujeres que acuden a la consulta por este tema, porque se trata de un problema que no sólo tiene impacto a nivel estético, sino también a nivel personal y sobre la autoestima. “Cuando la alopecia comienza a edades tempranas causa gran impacto en la autoestima, y suele evolucionar de manera más rápida que cuando aparece en edades más tardías; por lo que hay que tratarla de forma más intensa y temprana para evitar que avance”, remarca esta doctora.

Incidencia en mujeres: ¿A qué se debe?

En concreto, subraya que la alopecia androgenética en las mujeres tiene dos picos: uno en torno a los 30 años, y otro en la etapa postmenopáusica, alrededor de los 50 años.

Explica, que la alopecia androgenética tiene dos componentes principales, como son la predisposición genética y la acción hormonal por efecto de los andrógenos, de la testosterona, y muy especialmente de la dihidrotestosterona (DHT), implicada en los cambios que sufre el cabello, como la miniaturización del mismo, la pérdida de grosor, o los cambios en la textura, que provocan que el cabello se vaya poco a poco debilitando hasta que al final se cae.

“Hay otros factores implicados en la caída capilar además de la edad, como pueden ser los cambios hormonales relacionados con el tiroides o el estrés oxidativo y la inflamación relacionados con el cortisol, que aumentan en situaciones de estrés y que tienen un impacto muy significativo sobre el cabello y la pérdida del mismo.

Cómo prevenir la alopecia femenina

Con todo ello, la especialista en Medicina Estética del Centro Médico Quirónsalud Valle del Henares insiste en que, aunque la alopecia androgenética tiene un componente genético importante y no se puede prevenir, en el sentido de evitar su aparición por completo, sí se pueden implementar estrategias para retrasar su progresión y minimizar su impacto, entre las que se encontrarían, por ejemplo, la dieta. Es aconsejable seguir una dieta equilibrada, mediterránea, en la que predominen alimentos ricos en hierro (que ayuda a la oxigenación del folículo piloso) y en zinc (que favorece el aumento del grosor y la calidad del mismo).

Además, recomienda que “se pueden evitar factores agravantes de la alopecia, eludiendo algunos tratamientos capilares que pueden ser más agresivos, peinados muy tirantes y evitando el uso frecuente de gominas, lacas o espumas, ya que pueden contribuir a obstruir el folículo piloso” subraya la doctora Lozano.

También menciona que lavar el pelo a menudo, en función de las necesidades individuales de cada paciente no tiene efecto perjudicial para el cuero cabelludo, especialmente si se usan los champús adecuados a cada tipo de cabello. “En todo caso es importante estudiar cada caso de forma individual, con tratamientos personalizados a cada paciente”, concluye esta experta.