Ayer se celebró en Ceuta una manifestación para reivindicar su españolidad y pedir un "blindaje fronterizo inmediato"; "expulsiones inmediatas" de los migrantes; la recuperación de la seguridad en las calles; y el fin de las "regularizaciones masivas", que provocan un efecto llamada.

La manifestación fue convocada por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) y asistieron más de un millar de personas, que corearon lemas como «Marruecos, canalla, esto es de los caballas» y «Europa, escucha, Ceuta es tu lucha» y portaron numerosas banderas de España, Ceuta y Europa.

También ayer, la asociación abertzale Negu Gorriak/Derecho a Techo se presentó en Ceuta para defender a los invasores de la supuesta violencia de las fuerzas de seguridad españolas y para denunciar que la ciudad está "altamente militarizada" y se estarían produciendo "ataques racistas y fascistas". Esta provocación no dejó indiferente a los ceutíes, que se encararon con los proetarras y tuvo que intervenir la Policía Nacional:

En ese contexto se produjo una agresión al vehículo de la diputada de Ceuta Ya!, Julia Ferreras, que transportaba al activista Rafael Borrego y a una abogada de Derechos Humanos de la ONU. El vehículo recibió pedradas y huevos:

Este incidente ha sido rápidamente aprovechado hoy por Pedro Sánchez, que acaba de escribir en la red social X: "Vivimos en una sociedad democrática que nos ha costado mucho construir. No podemos permanecer indiferentes ante la normalización del odio. La violencia nunca es el camino".

Eso sí, ni una palabra de Sánchez solidarizándose con la situación que viven los ceutíes desde el pasado 30 de julio, día de la invasión de Ceuta, los cuales sí vienen padeciendo la violencia de los invasores, en forma de agresiones, violaciones, robos, etc.