MásOrange anunció este martes que pasa a llamarse Orange España. Lógico, después de que el grupo francés se hiciera con el 50% restante. El caso es que toda la trayectoria de MásMóvil primero y MasOrange después, bajo el liderazgo de Meinrad Spenger, responde a una operación financiera, muy exitosa, eso sí, más que a un proyecto industrial.

Pues bien, esa operación tuvo su culminación el pasado mes de junio, cuando el Grupo Orange culminó la compra del 50% de MasOrange que estaba en manos de Lorca, integrada por los fondos Providence (15%), KKR (13,5%) y Cinven (12%), además de accionistas minoritarios y directivos de MásMóvil, cuya participación era del 9,7% aproximadamente.

De los tres fondos, el que se llevó la mejor parte fue Providence, presente en el accionariado de MásMóvil desde julio de 2016, cuando se convirtió en el máximo accionista tras inyectar unos 200 millones de euros para financiar la compra de Pepephone y Yoigo, principalmente.

Diez años después, como hemos dicho antes, el Grupo Orange pagó 4.250 millones de euros a Providence, KKR, Cinven y los minoritarios de Lorca, para hacerse con el 50% restante de MasOrange. Eso, después de solicitar, en 2024, cuando se anunció la fusión Orange-MásMóvil, un préstamo bancario de 1.440 millones de euros para repartir un dividendo extraordinario a los fondos y equilibrar así la operación, valorada en 18.600 millones (10.900 por el valor de MásMóvil y 7.800 millones por el de Orange España).

El punto débil era, y es, la deuda, pero como el que la ha asumido es el Grupo Orange, pero como su máximo accionista, con más del 20% de manera directa e indirecta, es el Estado francés, no hay problema.

En definitiva, el ‘pelotazo’ MásMóvil-MásOrange-Orange España, liderado por Meinrad Spenger, ha sido todo un éxito en cuanto a operación financiera. Ahora queda lo más difícil: que Orange España sea rentable. Porque ser el líder en número de clientes no asegura la rentabilidad, ni mucho menos. Y no está claro que el tener ocho marcas distintas ayude a serlo. A lo mejor el siguiente paso es reducir el catálogo, actualmente formado por Orange, Jazztel, Pepephone, Yoigo, MáMóvil, Euskaltel, Simyo, Lebara, Llamaya, Telecable, R, Guuk, Embou y Populoos.