La Moncloa ha informado hoy de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha vuelto a levantar de la tumbona de playa en La Mareta (Lanzarote) -algo que tiene escandalizado a la mitad de los medios de comunicación y gobiernos europeos- y ha hecho como que preside una reunión súper importante sobre la crisis --invasión-- de Ceuta. 

A esa reunión, por videoconferencia, por supuesto, también han asistido el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo; el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares; la ministra de Defensa, Margarita Robles; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego.

Al término del encuentro, Moncloa ha informado de que se ha "realizado un repaso de las distintas actuaciones que se están llevando a cabo para hacer frente a esta crisis, en colaboración con las instituciones autonómicas y otras organizaciones, así como de las medidas necesarias para continuar reforzando las garantías de seguridad y bienestar de la población ceutí, al tiempo que se refuerzan las tareas de identificación y atención de migrantes que aún están en la ciudad autónoma". 

Hasta aquí la propaganda gubernamental. Ahora los hechos. Por ejemplo, los abucheos de los ceutíes a la ministra de Sanidad, Mónica García, que ayer y hoy ha tenido la desfachatez de asegurar que lo de Ceuta no es para tanto (claro, ella vive cómodamente en Madrid): 

Pero ayer los ceutíes abuchearon a la ministra, especialmente una médico que quiso acercarse para hablar con ella y explicarle la situación sanitaria, pero los servicios de seguridad no le dejaron:

Y es que Pedro Sánchez ha puesto a sus ministros a viajar a Ceuta a hacerse fotos y negar la realidad de lo que está ocurriendo, mientras él sigue de vacaciones en Lanzarote y sigue sin dar la cara ante los ceutíes. ¿Se atrevería Sánchez a dar un paseo por la ciudad autónoma?

Hoy el turno ha sido para la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España, Elma Saiz, que también ha sido abucheada por los ceutíes, pese a anunciar la ampliación de 1.500 plazas de acogida de migrantes: 

Pero un ejemplo paradigmático del cabreo que tienen los ceutíes es el de Melchor León, el diputado ceutí del PSOE que ha cargado contra el Gobierno del PSOE: "Mi hija no puede salir de casa, pero él está aconsejando libros". "No voy a permitir que el Gobierno nos siga mintiendo". Los ceutíes necesitan "que no haya más robos ni más agresiones ni más violaciones". "Primero está mi ciudad. Primero está Ceuta". En el entretanto, las feministas Ione Belarra e Irene Montero andan bien calladitas, pese a las violaciones de jóvenes y niñas por parte de los invasores marroquíes. 

Y, por supuesto, el presidente de Ceuta, el pepero Juan Jesús Vivas, ha amenazado al Gobierno con acudir incluso al "Poder Judicial" si en un plazo de 30 días no devuelve a Ceuta a la normalidad:

Recordemos que en Ceuta hay unos 8.000 invasores todavía en sus calles, generando enormes problemas en la ciudad que afectan a distintos órdenes: de ubicación, de higiene, de seguridad, de suministros, etc. 

La solución a este tipo de problemas de invasión por parte de Marruecos a Ceuta, Melilla y Canarias es muy sencilla: militarizar los tres enclaves y enseñar los dientes al sátrapa de Mohamed VI, que hace lo que quiere con España... porque tiene chantajeado a Pedro Sánchez.