Quizás no lo recuerden, pero Podemos nació el 17 de enero de 2014, fundado por un grupo de profesores y politólogos de la Universidad Complutense de Madrid, encabezados por Pablo Iglesias. La formación nació para canalizar el descontento social y político que se hizo palpable con el Movimiento 15M de 2011. Según sus creadores todo lo hacían como una crítica a los partidos tradicionales y a la "casta política".

Pues bien, definitivamente, Podemos ha pasado a ser esa "casta". Por partes, ya teníamos confirmación de las candidatas a las Generales y a la Comunidad de Madrid: las amigas de la facul Irene e Ione.

La líder de Podemos, Ione Belarra, le pedía a la eurodiputada y exministra de Igualdad, Irene Montero, que liderase una candidatura de izquierdas para las próximas elecciones generales: "Sé que es pedirte mucho", le decía. Demasiado diría yo, no podemos olvidar que Irene ya renunció a Harvard por España. Pero Ire aceptaba, iría de cabeza a las Generales.

Así, surgía un problema, Ione se quedaba sin sitio, pero todo tiene solución: reparto de asientos, que ellos no son casta, aunque lo parezcan. Belarra anunciaba en mayo que iría de candidata a la Comunidad de Madrid, donde, recordemos, el partido no tiene representación.

Precisamente hoy finaliza el plazo para que la formación publique los precandidatos al proceso de primarias para elegir a sus candidatos electorales para los comicios locales y regionales del año que viene. Por lo que la duda surge sola: ¿qué pasa con el Ayuntamiento de Madrid? Tras poner a dos veteranas de la casta, ¿el partido optaría por una cara nueva? ¿Aire fresco? Pues no, el coportavoz estatal y secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, ha decidido presentarse a las primarias para convertirse en el candidato al consistorio.

Podemos, completamente irrelevante a día de hoy, se ha propuesto volver a ser relevante, a nivel Nacional y en Madrid. Así, pone a sus primeros espadas, aquellos por lo que pasaron a ser irrelevantes, demostrando que son la casta consumada y consumida.