La Audiencia de Palma ha condenado a dos años de cárcel y trabajos comunitarios a un maltratador por obligar a su pareja a llevar el hiyab, el pañuelo o velo que muchas mujeres musulmanas usan para cubrirse la cabeza y el cuello, mientras la cara queda totalmente visible, y prohibirle que estudiara y que saliera con sus amigas en la isla.

Según Diario de Mallorca, el tribunal de la Sección Segunda ha sentenciado al acusado, de origen magrebí, por maltratar de forma habitual a su compañera sentimental, a la que sometía a un clima de control, humillación e insultos constantes y a la que prohibía incluso que se levantara de la mesa antes que él.

El procesado, durante la convivencia con su pareja en el domicilio común, con ánimo de menoscabar su integridad física y a fin de imponer su dominación sobre ella, no dudaba en utilizar la fuerza física y golpearla cuando la víctima le contrariaba o bien se negaba a obedecerle.

Al menos en dos ocasiones, una durante el mes de septiembre y otra a principios de noviembre de 2020, el acusado propinó varios puñetazos a la mujer en la cara, así como en el pecho y en el estómago, llegando incluso a agarrarla del cuello.

La perjudicada, debido al miedo sufrido, no acudía al médico ni contaba lo sucedido. Finalmente, a mediados de noviembre de 2020 solicitó ayuda a su progenitor cuando el encausado, con ánimo de amedrentarla, profirió la frase amenazante: “Tienes suerte de estar en España, si estuviéramos en Marruecos ya te hubiera matado”.

El maltratador no ingresará en prisión porque la Audiencia Provincial le ha suspendido la condena con la condición de que no vuelva a delinquir, realice un curso de formación y sensibilización en materia de violencia de género, así como trabajos comunitarios y cumpla con la orden de alejamiento.