Ayer lunes comenzábamos la semana con tres encuestas y la publicación del barómetro del CIS de septiembre. Mientras las encuestas privadas otorgaban al PP siete puntos de ventaja sobre el PSOE, José Felix Tezanos le daba la vuelta a la demoscopia y afirmaba que era Sánchez quien estaba siete puntos por encima de Feijóo. A esta 'magia' electoral se le unían las preguntas sobre Ceuta. En plena crisis, el CIS decidía que con 6 interrogantes era mas que suficiente, eso sí, ni una sobre qué opinaban los españoles sobre la responsabilidad o la gestión de la invasión.
Unas horas más tarde, Electomanía, el agregador de encuestas, hace un magnífico trabajo y la conclusión es devastadora para el socialista José Félix: "CIS y ElectoPromedio, a 11,7 puntos de distancia: por qué el barómetro no entra en la media".
Como decimos, la web se encarga de recoger todas las encuestas que se publican, por lo que saben de lo que hablan. Y aquí dos puntos importantes:
Electomanía trabaja con un medidor llamado PollCheck: una clasificación de fiabilidad que elaboran tras cada ciclo electoral. Traducido: sobre una puntuación de 10, te dicen cómo de fiable es la empresa demoscópica que elabora la encuesta. Cuanto mayor sea la nota, más acierta una empresa.
Por otro lado tienen el ElectoPromedio que agrega las encuestas fiables para tener una media. Pero claro, pondera por fiabilidad: la metodología exige un PollCheck mínimo de 5,0.
Teniendo esto en cuenta, la web asegura que en el ElectoPromedio el PP es "quien manda, con 6,2 puntos de ventaja sobre los socialistas", mientras "el CIS da al PSOE una ventaja de 5,5 puntos sobre el PP". Así, hablamos de 11,7 puntos de diferencia entre el CIS y la media de las encuestas fiables nacionales.
Pero es que, para rematar, Electomanía confiesa que en esa media dejan fuera al CIS, ¿el motivo? El organismo público no llega a esa nota de corte de un 5 para ser lo suficientemente fiable como para entrar a participar en la media. El CIS, con un histórico de 3,5, no alcanza ese 5 y queda fuera de la media: "No es un caso puntual: el organismo público mantiene esa calificación mes tras mes, y su serie propia". Vamos, que José Félix falla más que una escopeta de feria.