Yum! Brands quiere maximizar el valor para sus accionistas (el 89% del capital está en manos de fondos de inversión, entre los que destacan The Vanguard Group, JP Morgan Chase, Capital Research, BlackRock y State Street). Y por ello, ha optado por vender la cadena de pizzerías Pizza Hut por unos 2.327 millones de euros.
La multinacional estadounidense de comida rápida también es dueña de las cadenas KFC (dedicada al pollo frito) y Taco Bell (cocina mexicana-estadounidense) y ahora se deshace de Pizza Hut, cadena líder mundial en pizzas para la que revisaba sus opciones estratégicas desde el pasado noviembre. Al final, ha decidido darle el pase a través de dos operaciones: vende todos los activos, excepto los de China, al fondo LongRange Capital por unos 1.293 millones; y el negocio chino lo traspasa a Yum China Holdings (compañía que opera en el gigante asiático y se escindió de la multinacional estadounidense en 2016) por 1.034 millones.
Desde Yum! Brands se defiende la venta de Pizza Hut como la mejor vía para maximizar el valor del negocio para sus accionistas y darle una propiedad adaptada a sus mercados específicos, fortalezas y prioridades. Eso sí, le seguirá proporcionando su plataforma tecnológica fuera de China y algunos servicios corporativos por los que recibirá honorarios. “Estas transacciones permiten a Yum! ser una empresa más enfocada que continúa aprovechando la escala, la tecnología y el talento para acelerar nuestras prioridades de crecimiento y ofrecer valor sostenido a nuestros grupos de interés”, ha subrayado su CEO, Chris Turner. Y está convencido de que “bajo la dirección de LongRange y Yum China, Pizza Hut estará bien posicionada para el crecimiento futuro con una propiedad que aporta una amplia experiencia en la industria de la restauración”, ha añadido.
Conviene recordar que Yum! Brands surgió en 1997 como una escisión de la división de restaurantes de comida rápida que hasta ese momento tenía PepsiCo, que optó por centrarse en refrescos y snacks. Pizza Hut fue fundada por los hermanos Dan y Frank Carney en 1958, que la vendieron a PepsiCo en 1977 por 1.200 millones de dólares (unos 1.035 millones de euros al tipo de cambio actual).
Por su parte, KFC surgió en 1930 por el coronel Harland Sanders, quien en 1964, abrumado por el rápido crecimiento, se la vendió a un grupo de inversores y se mantuvo como embajador vitalicio, pero tras su fallecimiento, fue cambiando de propietarios, hasta pasar a manos de PepsiCo en 1986. Y Taco Bell fue creada por el veterano de guerra Glen Bell en 1962 y fue recibiendo varias ofertas de compra por parte de PepsiCo, a la que acabó dando el ‘sí’ en 1978. Finalmente, la multinacional estadounidense de refrescos y snacks escindió su división de restaurantes de comida rápida en 1997, dando lugar a Yum! Brands, como ya se ha comentado. Esta última ha apostado desde 2011 por centrarse en el crecimiento de sus franquicias más rentables (KFC, Pizza Hut y Taco Bell) y de su negocio chino, pero ahora ha decidido dar el pase a la cadena dedicada a pizzas por unos 2.327 millones, más del doble de lo que PepsiCo pagó en su día por ella a los hermanos Carney. Además, cabe tener en cuenta que Pizza Hut tiene a día de hoy numerosos franquiciados, entre ellos los que opera la cadena de restauración mexicana AmRest (que opera varias marcas que ahora son propias -La Tagliatella, SushiShop, Blue Frog o Bacoa- y otras franquicias -Kentucky, Pizza Hut, Burger King y Starbucks-).
Pizza Hut, Domino’s Pizza y Telepizza son algunas de las cadenas de comida rápida dedicadas a pizza más conocidas a nivel mundial. En el caso de Telepizza, cabe recordar que la fundó Leopoldo Fernández Pujals en 1987, pero más adelante, fue vendiendo participaciones a otros empresarios... y finalmente, la compañía cayó en manos de fondos de inversión. En 2018, Telepizza y Pizza Hut acordaron una alianza estratégica para crecer en mercados como España, Portugal, Suiza e Hispanoamérica; pasando a denominarse Food Delivery Brands (cadena que operaba Telepizza y Pizza Hut en los mercados citados, así como Jeno’s Pizza y Apache Pizza. Detrás de Telepizza se encontraba un consorcio de fondos de inversión: tras un acuerdo de reestructuración de deuda, el fondo KKR (que controlaba la mayoría del capital) la dejó en manos de sus bonistas (los fondos Oak Hill, Fortress, Blantyre, H.I.G Capital).












