Vestas ha tenido muy buen viento en 2025, como se puede ver en sus resultados. Sin embargo, ha recibido castigo en bolsa (su cotización baja un 9%) al no haber cumplido las estimaciones del cuarto trimestre.
El fabricante danés de aerogeneradores ha logrado “los mayores ingresos y rentabilidad de su historia, situándose en el extremo superior de nuestras previsiones, lo que representa un resultado sólido en un entorno empresarial global volátil”, ha destacado su presidente y CEO, Henrik Andersen. Además, no se ha visto afectada en los últimos meses por los varapalos del presidente de EEUU, Donald Trump, a la eólica marina. Recuerden que hace unos meses, este vetó un proyecto de Orsted, pero después un juez dio la razón a la energética danesa y mayor promotora mundial de eólica marina, y el pasado 22 de diciembre, la Administración Trump suspendió las obras de varios parques eólicos marinos de Orsted, el fondo GIP -que es parte de BlackRock-, Equinor, Dominion Energy e Iberdrola… alegando problemas de seguridad nacional porque podían interferir con las señales de radar. Las empresas y fondos afectados recurrieron a los tribunales… y estos les han dado la razón, por lo pueden reanudar las obras.
Volvamos a los resultados de Vestas en 2025. Los ingresos han crecido un 8,8%, a 18,822 millones de euros. De estos, 15.052 millones (+10,7%) han procedido del negocio de soluciones eléctricas y 3.770 millones (+2%) de la división de servicios.
Por su parte, el beneficio neto atribuido se ha disparado un 56%, a 778 millones. De esta cifra, 437 millones han correspondido al cuarto trimestre, cuando ganó un 27% menos que hace un año y no cumplió las expectativas.
Andersen ha explicado que “la creciente necesidad de energía asequible, segura y sostenible nos ayudó a alcanzar una entrada de pedidos de 16,3 gigavatios (GW), lo que se tradujo en una cartera de pedidos combinada de 71.900 millones de euros, un récord histórico”. Y de cara a este año, Vestas prevé ingresar entre 20.000 y 22.000 millones, y elevar un margen operativo antes de extraordinarios del 6-8%.
A los buenos resultados y previsiones, el fabricante danés de aerogeneradores sumará una recompra de acciones por unos 150 millones. Además, prevé invertir unos 1.200 millones este año.
No hay que olvidar que Vestas sigue teniendo presencia en España, aunque menos que hace unos años. Cuenta con más de 2.000 empleados, pero cerró la actividad de producción que tenía en la planta de Viveiro (Lugo) en septiembre de 2021 -ni siquiera el viaje de un trabajador en bicicleta a la sede de la compañía cambió el plan-. Ahora sólo fabrica en la planta que tiene en Daimiel (Ciudad Real); también tiene centros de trabajo en Granada, Madrid y Zaragoza; y la planta de Viveiro se ha reconvertido en un centro para el mantenimiento de parques eólicos.
Y por cierto, Vestas podría beneficiarse de la apuesta por la eólica marina... flotante que quiere hacer nuestro país. En el entretanto, tiene proyectos en otros muchos países, incluido EEUU y entre los penúltimos que se han sumado a su lista figuran Polonia y Corea del Sur.













