La operación de Estados Unidos e Israel contra la República islámica de Irán se está llevando a cabo con la mayor de las discreciones. No hay balance de daños, sólo sabemos que el líder de la revolución de la antigua Persia, Alí Jamenei, un personaje para olvidar, ha muerto durante los primeros bombardeos, al parecer, con toda la cúpula militar y la de la Guardia Revolucionaria iraní, la fuerza de élite y la más cruel. 

La mejor noticia llega con cuentagotas: algunos iraníes salen a la calle con muestras de júbilo. Desde luego, son valientes. Celebran la muerte de Alí Jamenei y de toda la cúpula militar, pero digo que hay que tener mucho coraje porque el aparato policial represivo continúa activo. 

 

 

 

El siguiente paso de Donald Trump parece claro: destruir la infraestructura iraníes de drones y de misiles, con la que el régimen de los ayatolás pretende alargar la guerra atacando a otros países del Pérsico, como Arabia, Kuwait, Catar, Emiratos... para provocando la desazón en la zona y el desánimo en los gobiernos, todo ello en busca de una guerra larga.  

Pero esa escalada de tensión no sería factible si la oposición toma el poder, con el hijo del Sha o sin él.

Mientras esto sucede, en Europa, al principio molesta porque otros, Israel y Estados Unidos, tengan la posibilidad de triunfar donde ellos han fracasado por inacción, y que osó criticar a Washington, y han empezado a virar. Así, la ministra de Exteriores de la Unión, Kaja Kallas, ya ha dicho que ve una esperanza en que la libertad regrese a Persia. 

Y en esa línea, más o menos, caminan Francia, Italia, Reino Unido o Alemania. Todos menos España, que aquí manda el sociocomunista Pedro Sánchez y esa especie de tótem diplomático, llamado José Manuel Alvares. 

El peligro, naturalmente, es la escalada de tensión a todo Oriente próximo, que s loq e pretenden los ayatolás. Pero eso no seria factible si la oposición toma el poder, con Sha o sin Sha

Sánchez aprovechó los Goya para asegurar que la violencia sólo trae violencia. Al tiempo, criticó a Estados Unidos por actuar cuando Europa lleva 47 años cruzada de brazos ante las barrabasadas del régimen de Irán. Albares insiste en que el Sanchismo siempre ha condenado el régimen iraní... sólo faltaba que hubiese aplaudido. 

Por lo demás, el siguiente paso de Trump parece claro: destruir las infraestructuras iraníes de drones y de misiles. Irán se ha convertido en una potencia armamentista y terminar con ese arsenal, si es que no estaban ya a punto de obtener el arma nuclear, no es sencillo.

Eso sí, el peligro, naturalmente, insisto en que la escalada de tensión. Pero eso no seria factible si la oposición toma el poder en Teherán, con Sha o sin Sha. 

Sánchez critica a Estados Unidos por actuar... cuando Europa lleva 47 años cruzada de brazos ante Irán

Es curioso: Donald Trump ha sido quien ha atacado -ese es su punto débil, moralmente hablando- pero también es verdad que en sus ataques tanto en Venezuela como en Irán, busca a los líderes para evitar muertes innecesarias entre la población inocente. Su guerra no son invasiones: bombardea y le pide a los iraníes que tomen el poder. En Venezuela, secuestró a Maduro y dejó a su segunda para democratizar el país. El número de bajas fue mínimo. 

Se trata de una opción muy arriesgada pero desde luego, evita muertes.

Por contra, el pacifismo español no se sabe si evita muertes, pero también evita vidas. Sobre todo vidas libres. Dicho de otra forma: Es un pacifismo inane: no sirve para nada. Bueno sí, para que presuma Sánchez.