Ya llevan cerca de 200 muertos. Son los enfrentamientos que en principios nadie esperaba, entre dos países vecinos: Paquistán y Afganistán. don fanatismos islámicos pero de muy distinto signo: un ejército con armas nucleares frente a bandas tribales armadas con fusiles. 

No estén seguros de quién puede ganar. Es evidente que el ejército paquistaní aplastaría a cualquier formación talibán en campo abierto, pero esta será como toda las que libran en Afganistán: guerra de guerrillas. En Afganistán, el problema no es vencer al enemigo: es encontrarlo. 

Por otra parte, el fanatismo talibán es un fanatismo moral, de costumbres, terrible... pero el fanatismo paquistaní no es menor, con su ley contra la blafemia que posibilita atrocidades contra los cristianos.

Los unos son bárbaros primitivos, los otros bárbaros tecnológicamente avanzados... hasta con armas nucleares.