
Este martes, Pedro Sánchez ha entrado en la campaña extremeña para las elecciones del 21 de diciembre, tras haber presentado al candidato socialista, e imputado, Miguel Ángel Gallardo, la semana pasada. Ahora, pese a que la campaña oficial no arrancará hasta el próximo 5 de diciembre, el Gobierno ha anunciado que aportará 752 millones de euros de las arcas públicas para la construcción de una fábrica de chips de alto rendimiento que levantará Diamond Foundry en Trujillo (Cáceres).
Por su parte, esta empresa estadounidense en la que participa el actor Leonardo Dicaprio aportará 1.598 millones, dentro de los 2.350 millones a los que ascenderá la inversión total hasta el año 2029. Tanto el Gobierno como Diamond Foundry quieren sacar tajada del auge que está viviendo la Inteligencia Artificial... y para la que los chips y sus componentes son elementos clave. Por ello, levantarán una planta única hasta la fecha en el continente europeo, donde se producirán diamantes monocristalinos como sustrato semiconductor para usarse en obleas y chips de alto rendimiento.
El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública que dirige Óscar López participará en esta fábrica de chips en un 32%, gracias al dinero de todos los contribuyentes, y lo hará a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) -más conocida como la ‘SEPI Digital’-. La nueva planta será complementaria a otra que Diamond Foundry ya tiene en Trujillo y donde produce lingotes sintéticos de diamante monocristalino idénticos a los diamantes naturales para aplicaciones industriales.
Una vez más, el dinero público (en este caso en forma de inversión, en vez de como ayuda pública o préstamo) está detrás de las inversiones de una empresa extranjera en suelo español. El proyecto del Gobierno y Diamond Foundry se estima que aporte unos 2.150 millones al PIB español durante sus primeros diez años de desarrollo y que genere unos 500 empleos directos y más de 1.600 indirectos. Esto último gustará, y mucho, a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y más cuando España sigue siendo líder en paro de la UE y de toda la OCDE.
El Gobierno y Diamond Foundry harán la mayor inversión tecnológica en Extremadura, hasta que se concrete la que iba a realizar la AESC Envision, con Acciona como socia (ahora más centrada en el daño reputacional por ‘presunta’ corrupción por la trama del 2% por obra adjudicada, el cual ha disparado el enfrentamiento entre los primos José Manuel y Juancho Entrecanales), para construir una gigafábrica de baterías de coches eléctricos en Navalmoral de la Mata (Cáceres). Este último proyecto se anunció en 2022, pero el pasado abril, el secretario general de Economía, Empresa y Comercio de la Junta de Extremadura, Víctor Píriz, refirió que se les había informado que “el proyecto de AESC Envision en Navalmoral debe ser reestudiado, adaptándose a la capacidad de producción del sector del vehículo eléctrico y a las circunstancias del mercado actual”. El pasado julio, así se seguía esperando la presentación del proyecto modificado, que pasaría de tres líneas de producción a dos, pero que requerirá de una nueva declaración de impacto ambiental (DIA) al no ser válida la concedida el pasado marzo.
Cabe recordar que tanto a la futura fábrica de chips como a la de baterías para coches eléctricos y a los centros de datos que levantarán Merlin Properties y Edged en Extremadura les vendría muy bien la energía estable y barata que proporciona la central nuclear de Almaraz. Y por cierto, desde esta última le han recordado a Yolanda Díaz que si se mantiene el cierre, están en juego 4.000 empleos... algo que a su colega, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, parece no importarle demasiado.












