
Renault ha advertido que el absentismo laboral se ha disparado un 97,95% desde 2019. Un periodo que no es baladí, pues se trata del primer año completo con el socialista Pedro Sánchez en La Moncloa, donde llegó en junio de 2018. Hasta el momento, las relaciones se pueden considerar como buenas y cordiales, aunque no se han dejado de hacer peticiones que el Gobierno no siempre tiene en cuenta con la celeridad que se requiere.
El fabricante automovilístico francés está ahora negociando el nuevo convenio colectivo con los sindicatos y ha empezado a aceptar algunas de sus propuestas para ir acercando posturas. Eso sí, lo más llamativo es que ha pedido reducir el elevado absentismo laboral, que junto a incapacidades temporales y licencias (ciertos permisos, entre ellos, hay uno por asistir a una mesa electoral), están impidiendo una organización “racional”… y esto influye a la hora de optar a futuras adjudicaciones de vehículos.
Recientemente, a pesar de los malos resultados de 2025, lastrados por la participación en Nissan, el CEO de Renault, el francés François Provost, dijo que las fábricas de Valladolid y Palencia “son competitivas” y que podrían producir un eléctrico en 2028. Esto supondría un cierto cambio, y algo positivo, pues en los últimos años se habían reservado las adjudicaciones de eléctricos a Francia y se habían centrado en que las de híbridos se destinaran a España. A esto se suma que Renault también está presente en nuestro país a través de Horse Powertrain Solutions, la empresa conjunta de sistemas de propulsión que controla a partes iguales con el fabricante automovilístico chino Geely y donde tienen como socio a la petrolera saudí Aramco, con una participación del 10%. Entre las fábricas de Horse, está la de motores que el Grupo Renault tenía en Valladolid y la de cajas de cambio de Sevilla, y a las que se quiere sumar una nueva planta de fundición de aluminio en la capital castellanoleonesa.
En nuestro país, el volante de Renault lo lleva Josep Maria Recasens, quien también es director de Estrategia, Producto y Programas del Grupo Renault; y presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac). En una reciente entrevista en El Mundo, Recasens ha señalado que las fábricas españolas no peligran siempre que “sigan entregando productos de calidad y de forma competitiva; que el mercado doméstico y el europeo las mantengan ocupadas y, en todo caso, que sean flexibles para adaptarse a la volatilidad de las cadenas de suministro”. También recordó que nuestro país “hoy produce uno de cada dos híbridos del grupo y el siguiente paso lógico es la electrificación. Para ello tiene que haber una demanda que lo respalde, pero también hay que reducir costes, que la competitividad y la flexibilidad se mantengan altas y que baje el absentismo”.
Sobre el hecho de que el Gobierno Sánchez pidiera la prohibición del vehículo de combustión a partir de 2035, medida que la UE ha flexibilizado, Recasens respondió que “el Gobierno tiene su agenda política, pero han visto que sus objetivos [para los eléctricos puros] no son alcanzables ni con la situación del mercado ni con la realidad industrial en Europa”.
Al hilo del nuevo plan de ayudas Auto+ para los vehículos eléctricos, Recasens señaló que espera que las bases “estén antes de finales de marzo”. Ya saben que, hasta ahora, el Gobierno sólo presentó dicho plan a bombo y platillo a principios del pasado diciembre, pero aterrizarlo les está llevando más tiempo. De hecho, al conocerse los últimos datos de matriculaciones (correspondientes a febrero), Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto (la patronal que representa a los concesionarios oficiales), refirió la influencia de que “se haya anunciado la retroactividad del Plan Auto+ de ayuda al vehículo eléctrico. Lo que ahora necesitamos es que se publiquen cuanto antes las bases reguladoras de ese plan para seguir aportando certeza a los compradores y para que la electrificación siga sumando matriculaciones”. Por su parte, Tania Puche, directora de comunicación de Ganvam (la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios), subrayó que “es urgente reactivar la deducción fiscal en el IRPF para la compra de eléctricos y la bonificación para la instalación de puntos de recarga, medidas que se han tumbado en el Congreso por segunda vez en dos meses”. Dos aspectos que también pide Anfac, eso sí, en su entrevista, Recasens también dijo que el Gobierno no tiene encima de la mesa ni se plantea un Plan Renove para coches con todas las tecnologías que la Ley de Movilidad Sostenible obliga a crear. Y más si se tiene en cuenta que la edad media de los turismos en España sigue envejeciendo y ya alcanza los 14,6 años de antigüedad, e incluso hay casi un 30% que ya supera las dos décadas de antigüedad.
Claro que Renault no ha sido la primera empresa ligada al automóvil que advierte sobre el elevado absentismo laboral que hay en nuestro país: hace un año lo hizo el fabricante francés de neumáticos Michelin y en el verano de 2024 lo hizo el conjunto del sector. Sin embargo, no se ha hecho nada al respecto por parte del Gobierno Sánchez. Es más, el elevado absentismo no sólo se está dando en el sector automovilístico, sino en otros muchos y en multitud de empresas (incluso en la pública Correos, que ha logrado volver a números negros con el dinero público que recibe)... y hasta José Manuel Entrecanales Domecq, presidente ejecutivo de Acciona y presidente no ejecutivo de Acciona Energía, mencionó el tema en el último Foro de Davos y le trasladó a Sánchez que es su máxima preocupación.
Recientemente, la Alianza por la Competitividad de la Industria Española ha señalado que el incremento del absentismo laboral se ha convertido en un elemento de especial preocupación para la industria, dado su efecto directo sobre la productividad, la organización interna y la capacidad operativa de las empresas. En un escenario global exigente, donde la industria española compite con mercados altamente eficientes, la Alianza ve imprescindible abordar esta situación desde una perspectiva estructural y compartida, pues las ausencias prolongadas o repetidas están tensionando el funcionamiento diario de numerosos centros productivos y comprometiendo la capacidad de las empresas para afrontar picos de actividad, garantizar plazos y mantener su competitividad. Dentro de dicha Alianza se encuentran: Anfac; la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE); la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (Aspapel); la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique); la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB); la Agrupación de Fabricantes de Cemento de España (Oficemen); la asociación de los proveedores de componentes de automoción (Sernauto); Materias Primas Minerales (Primigea); y la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid).













