El gasto en bajas laborales es ya el segundo más grande, solo por detrás de las pensiones. Y claro, si las bajas fueran todas reales y justificadas, habría que ayudar a los que no pueden trabajar por fuerza mayor, pero los datos están ahí: el absentismo "no crece por un problema de salud. Básicamente lo hace por un problema de gestión y ética". “España lidera el absentismo por Incapacidad Temporal en Europa (y por tanto en el mundo) y empeora el triple que la media europea". En el entretanto, Yoli insiste en que tenemos que trabajar menos para ser más felices. 

Los datos que confirman el problema los trae un estudio realizado por Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie): el porcentaje de personas en España que no acude a su puesto de trabajo por incapacidad temporal (IT) ascendió al 4,5% en 2024, durante la semana en la que se realizó la encuesta, lo que supone un 73% más que en 2018.

Además, este aumento del 73% de las bajas es 4,6 veces superior al 16% experimentado por la media de los países de la EU-27 en el mismo periodo hasta situarse en el 2,5% en 2024. Durante el año, se iniciaron 9,3 millones de procesos por incapacidad temporal en España, un 2,8% más que en 2023, por lo que se mantiene la tendencia al alza. En total, el número de días de baja por IT en 2024 alcanza los 406,8 millones, un 11% más que en 2023, lo que representa una media de 22 días de ausencia al año por cada trabajador, frente a los 15 días de media en 2018.

El informe también muestra lo evidente, y es que el absentismo por IT supone una menor producción y generación de riqueza. En este contexto, para el 2024 la producción potencial asociada perdida podría estimarse en 92.000 millones de euros en el conjunto del país, lo que equivale al 5,8% del PIB.

España no se puede convertir en un país de vagos, que buscan cualquier excusa para faltar al trabajo, porque la productividad es uno de los elementos más importantes para una economía sana… y para una sociedad sana. A lo que sumamos la escasa productividad española, el problema más grave de nuestra economía, y que en España empieza a ser crónica y grave. Sin olvidarnos de que seguimos siendo el país con más desempleo de la UE y la OCDE, y el preocupante crecimiento de destrucción de contratos y de los indefinidos discontinuos. Pero Yolandísima ha decidido que el salario mínimo siga subiendo y que la jornada laboral se reduzca: esto nos hará más felices y eso es fundamental.