
El desastre de Correos persiste, a pesar que haya vuelto a números negros en 2025, algo que no sucedía desde 2019. Es cierto que ha logrado más ingresos y la vuelta a beneficio... pero en parte se debe a la inyección que recibe de dinero público al ser un servicio público (como sucede, entre otras cosas con RTVE) y también para acometer el plan estratégico a 2028. Y ojo, porque no ha escapado al problema del creciente absentismo laboral.
Recuerden que la empresa pública del servicio postal acumuló 1.200 millones de euros de pérdidas bajo las riendas de Juan Manuel Serrano, amigo de Pedro Sánchez, pero no fue castigado por su mala gestión sino premiado con otro cargo público: la dirección general de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT), que gestiona las autopistas de peaje que revirtieron en el Estado por problemas financieros. Sin embargo, al socialista Pedro Saura le tocó el gran ‘regalo’ de la presidencia de Correos, tras haber arreglado el desastre de pérdidas en Paradores que había dejado el socialista Óscar López (hoy ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública). ¿El motivo del cambio? Pedro Sánchez quiso compensar a la socialista catalana Raquel Sánchez por no incluirla entre los ministros de su tercer gobierno.
En 2024, su primer año al frente de Correos, Saura consiguió reducir las pérdidas a 95 millones de euros e incrementar los ingresos un 3,6% por el fuerte recorte de gastos. Ahora se ha conocido que en 2025, han crecido los ingresos y el resultado bruto de explotación (ebitda), y se ha logrado un beneficio neto de 14,4 millones. Eso sí, en todo esto no se ha incluido el impacto de la provisión extraordinaria asociada al plan de rejuvenecimiento de la plantilla, ni las indemnizaciones de las 1.000-1200 salidas voluntarias incentivadas, ni el no despido de casi 800 empleados afectados por el cierre de centros y que recibirán una indemnización hasta su reubicación ni la inyección de dinero público (3.000-4.000 millones) para el plan estratégico. Parecen demasiados extraordinarios...
Vayamos a los resultados que ha difundido Correos. Sus ingresos (sin contar los ingresos extraordinarios por las elecciones -en concreto, las autonómicas de Extremadura-) se han incrementado un 2,5%, hasta 1.658 millones. Y la compañía presume de que el avance se explica por el comportamiento positivo del negocio postal y de la paquetería (justo cuando se mandan menos cartas que nunca por el auge del correo electrónico y las aplicaciones de mensajería; y cuando en el envío de paquetes hay una fortísima competencia -Amazon, DHL, MRW...-), debido a que “la mejora de la calidad y la consolidación de la cartera en torno a los clientes de mayor valor ha permitido un ajuste al alza de los precios”, y también a la mayor diversificación, incluyendo la venta de seguros de AXA.
El plan de salidas voluntarias está siendo más prudente de lo previsto y esto ha mantenido bastante estable la partida de gastos de personal. En total, los gastos de explotación se han reducido un 2%. El esfuerzo en reducir gastos ha contribuido a que el resultado bruto de explotación (ebitda) ha pasado de uno negativo de -106 millones a uno positivo de 76 millones. El resultado neto ha dejado atrás las pérdidas y se ha situado en un beneficio de 14,4 millones, siendo el primero desde 2019, cuando la cifra fue de 18 millones. Y la evolución positiva de los flujos de caja ha permitido reducir las necesidades de financiación y bajar la deuda neta en un 20%, hasta 677 millones.
Dentro de la transformación de Correos, no hay que olvidar que el nuevo plan estratégico tiene el objetivo de convertir la red de Correos en un instrumento idóneo del Estado para prestar servicios esenciales a la ciudadanía y empresas en todo el territorio... De hecho, ante el declive del envío de cartas, se modificó la Ley Postal el pasado verano y se designó a Correos para prestar Servicios de Interés Económico General (SIEG), como trámites administrativos y servicios financieros básicos, una ampliación de funciones que también va acompañada de la financiación correspondiente, y que aprovechará la amplia capilaridad de Correos, sus capacidades digitales y la proximidad de su personal para atender necesidades cotidianas de la población.











