
El negocio del refresco busca tener más chispa en España, lo que le está llevando a disparar su diversificación. Un proceso del que se están viendo muestras y las penúltimas se pueden ver en que Coca-Cola se venderá también en Ikea, Decathlon, Sprinter y Fnac… al tiempo que PepsiCo abre su primer restaurante del mundo ¡en nuestro país!
The Coca-Cola Company decepcionó con sus previsiones para este año, pero superó a su principal rival, PepsiCo, en beneficio en 2025, al ganar 11.037 millones de euros frente a 6.963 millones. Eso sí, no se llevó la victoria en ingresos, donde la primera obtuvo 40.370 millones y la segunda 79.372 millones al vender refrescos y aperitivos.

“El negocio español es muy exitoso”, ha señalado el vicepresidente ejecutivo y director global de marketing y comercial de la multinacional de refrescos con sede en Atlanta, el español Manuel Arroyo, en un desayuno informativo de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE). “Somos muy internacionales, pero desde hace décadas el talento español ha tenido mucha presencia en nuestra compañía”, ha referido este directivo, que alcanzó la cúpula en enero de 2020, tomando el relevo al mexicano Francisco Crespo, quien ocupaba dicho cargo desde que en mayo de 2017 se retiró el español Marcos de Quinto. Además, Arroyo ha referido que “España es uno de los tres principales mercados de negocio europeo liderado por una española, Luisa Ortega”.
Atrás quedan los años de despidos y cierres de fábricas, pese a tener jugosos beneficios. Recuerden que hace unos años, los ocho antiguos embotelladores de Coca-Cola que quedaban en nuestro país decidieron fusionarse y crear Coca-Cola Iberian Partners (CCIP), provocando un largo conflicto laboral por un ERE que afectó a 1.190 empleados y el cierre de varias fábricas (Colloto, Palma de Mallorca, Alicante y Fuenlabrada). Más tarde, CCIP unió fuerzas con la multinacional de Atlanta y la embotelladora alemana para dar lugar a Coca-Cola European Partners (CCEP), que ha ido extendiendo sus dominios hacia Asia con las compras de la embotelladora australiana Amatil y de la embotelladora de Filipinas, pasando a llamarse Coca-Cola Europacific Parners (CCEP). Esta última está presidida por Sol Daurella y está controlada en un 36,4% por la sociedad española Olive Partners, de la que la familia Daurella posee el 56,3% y también tienen parte los Gómez-Trenor y los Comenge. Eso sí, recientemente, ha acordado con CCOO que el ERE que iba a afectar al servicio de atención al cliente en Esplugues de Llobregat (Barcelona) a 23 empleados, lo hará finalmente a 19 trabajadores, mediante bajas voluntarias y prejubilaciones, y el sindicato a forzado a crear seis nuevos empleos.
Arroyo ha referido que los mayores retos de Coca-Cola son “anclarse en su ADN, sin dejar de evolucionar”, y “mantener la relevancia cultural” de una marca que está en el imaginario colectivo de millones consumidores, algo para lo que deben “escuchar de manera radical a los consumidores y anticipar sus necesidades”. Ya cuentan con 200 marcas y 30 millones de puntos de venta en más de 200 mercados, pero no parece suficiente, porque su ‘megaembotelladora’ europacífica ha firmado acuerdos con Ikea, Decathlon, Sprinter y Fnac para vender sus bebidas allí, según ha señalado la directora general de CCEP en España, Portugal y Andorra, Ana Callol, a Expansión. Un movimiento que no sólo supone más puntos de venta, sino también “nuevas oportunidades para llegar a nuestros consumidores”, entre ellos, los jóvenes, y hacerlo sin canibalizar otras (hostelería y cadenas de distribución alimentaria). Al mismo tiempo, ha empezado a vender Bodyarmor, una nueva bebida de hidratación avanzada, en farmacias. Eso sí, Arroyo ha subrayado que están creciendo las bebidas con bajas calorías o con beneficio funcional, pero el mercado más importante sigue siendo el de las categorías de colas, refrescos, bebidas energéticas y té.

En paralelo, PepsiCo ha optado por abrir su primer restaurante del mundo ¡en nuestro país! Lo hará con el nombre de Pilla Tortilla, porque ha optado por tener la tortilla española como plato principal, pero hecha con patatas de la marca Lay’s (que pertenece a Matutano y pertenece a la multinacional estadounidense de refrescos y aperitivos), una receta que inventó y popularizó el chef Ferran Adrià hace más de una década. Pilla Tortilla estará en el madrileño barrio de Malasaña y contará con dos locales: uno como restaurante para consumir in situ y otro como take away para comprar y llevar para consumir en otro lugar. De esta forma, PepsiCo entra en el sector de la hostelería para proponer una nueva forma de disfrutar la tradicional tortilla española y también otros productos, de la mano del chef Miguel Carretero.
Claro que al mismo tiempo, PepsiCo va a reducir parte de su plantilla en España: ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos para cerrar el ERE que afectará a 414 empleados. Dicho ajuste se producirá en el departamento comercial que se encarga de la distribución a bares, restaurantes y tiendas, y representa el 16,56% de la plantilla que tiene la multinacional de refrescos y aperitivos en nuestro país, la cual asciende a 2.500 personas.











