The Coca-Cola Company ha decepcionado con sus previsiones para este año y eso se ha visto en su cotización, que se ha movido a la baja (-1,78%). Por tanto, se ha quedado sin premio bursátil a sus resultados de 2025, que han sido buenos, tras haber elevado ingresos y tener más chispa en beneficio que su principal rival, PepsiCo.

Recuerden que la multinacional estadounidense de refrescos con sede en Atlanta cambiará de CEO el próximo 31 de marzo: el cargo que asumirá Henrique Braun y James Quincey pasará a ser presidente ejecutivo. Una decisión en la que ha participado Ana Botín, presidenta del Banco Santander, quien es consejera de Coca-Cola.

La multinacional con sede en Atlanta ha elevado sus ingresos en 2025 hasta unos 40.370 millones de euros, lo que supone un 1,9% en términos absolutos y un 5% en términos orgánicos (sin incluir el efecto del tipo de cambio), y en parte, se debe a la subida de precios (+4%). Esta cifra se ha quedado por debajo de la facturación obtenida por PepsiCo, que ascendió a 79.372 millones al vender refrescos y aperitivos. Por regiones, las ventas de Coca-Cola en Norteamérica han crecido un 4%, a 16.493 millones; en la región de Europa, Oriente Medio y África lo han hecho un 5%, a 9.695 millones; seguidas de las de Hispanoamérica (5.334 millones, un 2% menos); y Asia Pacífico (4.748 millones, un 1% más). Además, sus embotelladoras (entre ellas, se incluye su participación en la europacífica CCEP que preside Sol Daurella) han aportado unos ingresos de 4.829 millones, un 8% menos que hace un año.

Por su parte, el beneficio neto atribuido ha subido un 23,3%, a 11.037 millones, superando los 6.963 millones que ha ganado PepsiCo. Y en esto también ha contribuido la menor partida de otros cargos operativos, que ha sido de 1.062 millones, un 70% menor a la del año anterior.

Quince se ha mostrado “alentado por nuestro desempeño en 2025, que demostró la resiliencia y el impulso que definen a nuestro negocio” y ha referido que se centrarán en “ejecutar nuestra estrategia aún mejor y en posicionar nuestro sistema para el éxito a largo plazo”. Para este año, la multinacional prevé un crecimiento orgánico de los ingresos del 4-5% y del beneficio por acción del 7-8%, así como un impacto positivo del tipo de cambio y la generación de un flujo de caja libre de unos 10.273 millones. Sin embargo, todos estos pronósticos no han cumplido las expectativas de los inversores... y la cotización así lo ha reflejado. 

A los resultados se suma la reciente noticia de que Coca-Cola dejará de vender los zumos concentrados congelados de Minute Maid en EEUU y Canadá para apostar por los frescos, pero eso no afectará a la distribución de dicha marca en España. Eso sí, en nuestro país, a principios de año, la ‘megaembotelladora’ europacífica CCEP ha planteado un ERE para 23 personas, principalmente trabajadores del servicio de atención al cliente en Esplugues de Llobregat (Barcelona). Claro que este martes también se ha conocido que Sol Daurella, presidenta de CCEP, ha comprado la sede central de Correos en Bilbao para abrir un hotel, según informa El Correo, y el precio de salida en la subasta pública por el inmueble fue de 13,5 millones.

Y en paralelo, no hay que olvidar el reto que Reliance Industries ha lanzado a Coca-Cola y a PepsiCo en India con su Campa Cola