
Decíamos que en el gran desastre de los laudos de renovables, a la morosa España le podían fastidiar el Mundial que disputa su Selección Española de fútbol con posibles e injustos embargos de pagos, subvenciones públicas, fondos de la FIFA, contratos de televisión y de otro tipo, etc. Sin embargo, ahora un tribunal de EEUU ha decidido librar de esos injustos embargos al equipo y a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por ser entidades privadas… Eso sí, el avión que usa Pedro Sánchez (a veces un Falcon y otras un Airbus A-310) sí que es público porque es propiedad del Estado, por lo que esté sigue estando en peligro de ser embargado si pisa suelo estadounidense.
Recuerden que el pasado septiembre, los medios diplomáticos y jurídicos españoles temieron el embargo del Airbus A-310 cuando el presidente del Gobierno viajó a la 80ª Asamblea de la ONU. Dicho temor ha resurgido en los últimos meses y ahora, al librarse la Selección y la RFEF, el peligro acecha mucho más.
Un juez del distrito de Columbia, en concreto, el juez John D. Bates, ha determinado que el equipo español y la RFEF no entran en el catálogo de activos españoles susceptibles de embargo, según informa Cinco Días. Así, ha dado un revés a los acreedores por los recortes de las generosísimas primas a las renovables que en su día dio José Luis Rodríguez Zapatero (ahora imputado en un caso de una cada vez menos presunta corrupción) y también a los fondos oportunistas que se han hecho con los derechos de cobro de otros fondos, como el oportunista Blasket.
En las últimas semanas, los inversores que pleitean contra nuestro país están tratando de garantizar el cobro de las indemnizaciones reconocidas en los arbitrajes a través de injustos embargos de activos. Por ello, los acreedores y fondos oportunistas están mirando con lupa el catálogo de activos susceptibles de embargo en varios países (Reino Unido, Australia, Bélgica y EEUU, entre otros) y han empezado a llegar injustos embargos a nuestro país, que se niega a pagar unas indemnizaciones de 1.800 millones de euros reconocidas en cortes de arbitraje, que ascienden a 2.300 millones al sumar intereses de demora, costas judiciales y otros recargos. Eso sí, no hay que olvidar que reclamaron más de 10.000 millones en dichas cortes de arbitraje -en su mayoría en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), dependiente del Banco Mundial-, y hasta ahora se han resuelto 29 resoluciones a favor de los inversores y 18 a favor de nuestro país.
En EEUU, la búsqueda de activos susceptibles de embargo llegó a la Selección española y a los contratos con algunos de sus proveedores (la empresa alemana de ropa y calzado deportivo Adidas y la cadena hotelera estadounidense Hilton, entre otros) a los que los tribunales requirieron información de acuerdos y contratos con La Roja. Ahora, el juez Bates ha decidido dar un revés al fondo oportunista Blasket al salvar a la Selección y a la RFEF de los injustos embargos. Una sentencia que no era la esperada, según ha reconocido el abogado Matthew McGill, socio del bufete King & Spalding, que lidera la estrategia de los acreedores en los procedimientos abiertos en EEUU. Sin embargo, no hay que perder de vista que, como España se niega a pagar las indemnizaciones y EEUU rechaza que nuestro país tenga inmunidad soberana y defiende que los laudos tienen carácter de sentencia firme, seguirán buscándose activos y pagos que poder embargar “en todo el mundo”... y entre ellos, podría estar el avión que usa Sánchez porque es propiedad del Estado español.
Quizá el presidente del Gobierno debería hablar con Cristina Fernández de Kircher porque tiene experiencia en el tema de embargos. Esta última se vio obligada a viajar en vuelos charter a EEUU para evitar el posible embargo de su avión oficial Tango 1; y en octubre de 2012, vivió el embargo del buque escuela argentino ‘Fragata Libertad’ en Ghana, como respuesta a la demanda del fondo NML Capital, que exigía el pago de una deuda no incluida en un canje de años anteriores, y que Argentina se negaba a pagar. Al final, el buque fue liberado 77 días más tarde, tras intervenir el Tribunal del Mar y la resolución de la deuda con el fondo.











