
Amanece el miércoles con la noticia de que OHLA pone a la venta de su negocio de servicios por 100 millones de euros. Serveo, uno de esos gigantes en Servicios, se ha interesado por OHLA Servicios, según ha podido conocer Expansión. Al parecer, OHLA tiene previsto comenzar con el proceso de venta este mismo mes, acabando así con la desinversión total de esa división.
Pero ojo, parece nuevo, pero no lo es. Dos años tenemos que remontarnos, cuando en Hispanidad titulamos: Los Amodio vuelven al desastre: pierden 4,7 millones de euros en el primer trimestre y no encuentran comprador para Servicios y Canalejas. Dos años después, en Canalejas han tenido que recurrir a un acuerdo de reparto con su socio, el fondo Mohari Hospitality Limited, controlada por Mark Scheinberg, fundador de Poker Stars.
Ocho años tardaron en cerrar un acuerdo en cuanto al contrato. El acuerdo con Mohari, que puso fin a varios años de disputas entre ambos grupos, incluye la redistribución de la deuda actual asociada al Complejo Canalejas, de la que corresponderá un tercio para los activos asignados a OHLA. Según los términos del acuerdo, OHLA asumirá la propiedad de la Galería Canalejas y del aparcamiento principal, mientras que Mohari pasará a ser propietaria del hotel operado por Four Seasons (Four Seasons Hotel Madrid), del local comercial ocupado por Hermès y del aparcamiento asociado.
Así, los Amodio 'eliminaban' uno de sus problemas, aunque más bien, daban patada hacia delante. Ahora quedaba el gran problema: la deuda. Tras la salida definitiva de Villar Mir, fundador del imperio, tanto del accionariado como del consejo de administración, están al mando los hermanos Luis y Mauricio Amodio, presidente y vicepresidente respectivamente, y dueños del 26% del capital, que intentar devolver el rumbo a OHLA, pero a costa de la deuda, las desinversiones y de crear un grupo cada vez menos español. A estas desinversiones y reestructuración en Hispanidad preferimos llamarla jibarización. El problema de vender activos es que no se puede repetir la operación y supone, además, reducir el perímetro de la compañía.
Los mejicanos tratan de vender el coche para pagar la gasolina, y en este caso el coche es Servicios, que lleva dos años en venta. Tampoco es nuevo el interés de Serveo -ya estuvo en conversaciones con OHLA en 2014-, pero las conversaciones se rompieron por desavenencias en cuanto a precio.
¿Qué ha cambiado entonces? Que OHLA ha mejorado levemente la marcha de la división, y cree que puede captar en esta operación unos 100 millones de euros, que la constructora destinaría a amortizar deuda. Quizás ahora se pongan de acuerdo.











