Tras poco más de un año en el capital de OHLA, el empresario español dueño de Audax o La Sirena, José Elías, decide cerrar capítulo y desinvertir el capital que tomó en la compañía. Así, con la acción en alza, ha vendido el 3,6% que tenía en OHLA. Se mantiene en el accionariado con el 5,09%, de acuerdo con fuentes del mercado, y tendrá que decidir si quedárselo o vender también.

Según apuntan algunos medios, Elías estaría dispuesto a vender en bloque ese porcentaje, no está en búsqueda activa de comprador, pero entiende que un 5% puede generar interés en el inversor. Lo que está claro es que ha hecho buen negocio, según avanza 'El Confidencial', que le ha permitido obtener plusvalías superiores al 50%.

Pero la cuestión es que Elías no entró con esa intención. Para entendernos, el empresario entró en OHLA para formar parte del proyecto no para vender y hacer negocio. Recordemos que su inversión fue crucial para sacar adelante la recapitalización de OHLA, por 150 millones, entre diciembre de 2024 y febrero de 2025. Los 30 millones que invirtió le permitieron posicionarse como segundo mayor accionista con el 10,07%, sólo por detrás de los hermanos Amodio. Y ojo, no podemos olvidar que salvó a los mejicanos, en ese momento, sobre la mesa, su única oferta era la del empresario argentino Juan Pepa y Felipe Morenés (el mayor de los tres hijos del matrimonio formado por Ana Botín y Guillermo Morenés, casado con Julia Puig y a quien su madre ha señalado como sucesor en El Santander), que lo que querían hacer es replicar la operación en Aedas: entrar, controlar y absorber. Con esos socios, los Amodio hubieran perdido OHLA, tras años de pésima gestión. 

Elías les abrió la puerta a seguir en la compañía, pero la guerra civil no tardó en estallar. Los líos y desencuentros con el empresario español, dueño de Audax y La Sirena, y los números rojos de la compañía, acabaron con el reparto de Canalejas con su socio, ante la ausencia de comprador. Los problemas entre Elías y su gente y el clan Amodio vino por las causas judiciales en México que arrastra Ruiz, persona de confianza de los Amodio.

Desde la compañía justificaron que ya defendieron en su momento el nombramiento de Ruiz, alegando que no se encuentra en situación de conflicto de interés ni presenta ninguna otra incompatibilidad o causa de prohibición para el ejercicio del cargo de consejero de la sociedad. Pero claro, mantener en el cargo a una persona con causas abiertas en otro país y darle un sueldo de dos millones y medio de euros es, sin duda, difícil de justiciar, al menos, para muchos de los accionistas. 

Elías dijo: hasta aquí, el resto de socios que trajo con él se fueron, los Amodio se quedaron y él comienza a vender lo que tiene, con una firme declaración de intereses: no quiere tener nada que ver con los Amodio. Eso sí, con ese 5% sigue siendo el tercer accionista, detrás de los Amodio (21,6%) y de Andrés Holzer (8,4%). Queda por ver por cuánto tiempo.