La compra de EME por Indra se ha reactivado porque, de hecho, nunca murió del todo. Ahora, tras la salida de Ángel Escribano como presidente de Indra, de la que los hermanos Escribano poseen el 14,3%, el Gobierno les ha ofrecido comprar EME y pagar la mitad en efectivo y la otra mitad en acciones de Indra. Eso sí, en Moncloa no están dispuestos a pagar más de 1.500 millones de euros, muy lejos de las últimas valoraciones que sitúan su precio por encima de los 3.000 millones, según publica este viernes el ABC.

Da lo mismo, 1.500 millones siguen siendo demasiados para una empresa que en 2025 facturó menos de 500 millones y ganó 161 millones. Y estamos hablando de un ejercicio en el que ya se ha notado, y de qué manera, el aumento del presupuesto de Defensa. ¿De verdad vale 1.500 millones una empresa que factura menos de 500?

Además, ¿no cesaron a Ángel Escribano, precisamente, por la operación abyecta? ¿Cómo es que ahora la retoman, siendo que Javier Escribano sigue siendo consejero de Indra y posee, junto con su hermano Javier, el 14,3% de Indra? Lo único que ha cambiado que Ángel ya no está en Indra.

Otra condición de Moncloa para la operación abyecta, ahora operación del pitorreo, es que los Escribano bajen su participación en Indra al 7% para que, tras la compra de EME, no se acerquen al 28% que tiene la SEPI. El Gobierno no quiere interferencias en la gestión de Indra.

Da lo mismo, porque la clave no es esa, sino la valoración de EME que, al no cotizar en bolsa es más difícil de establecer, sobre todo si el mismo que vende forma parte del que compra.

En cualquier caso, el problema de fondo, ya lo hemos comentado muchas veces en Hispanidad, es si Indra tiene capacidad industrial para cumplir todos los contratos de Defensa. De momento no sólo no lo ha demostrado, sino que se ha llevado varias broncas de Margarita Robles por incumplir los plazos.