Este año celebra su 125 aniversario, pero Iberdrola ha tocado techo, así se puede ver en los resultados del primer semestre, que no han sido buenos y no han gustado al mercado: su cotización ha descendido un 0,23%, frente a un Ibex 35 en verde (+0,99%). Y esto se debe al estancamiento de ingresos y resultados bruto de explotación (ebitda), así como al hecho de que el beneficio neto haya crecido, sobre todo, por la venta de activos en México a Cox, empresa que lidera Enrique Riquelme, y las plusvalías obtenidas de la operación.

Las cifras ponen de manifiesto que el presidente ejecutivo de la eléctrica, Ignacio S. Galán, necesita renovar la cartera de activos o bien centrarse en solucionar la baja rentabilidad por dividendo, que está entre el 3,4%, casi la mitad que en Naturgy (6,1-6,3%). Esto de la rentabilidad por dividendo no es baladí y menos en una utilitie, donde los inversores se guían por dicho indicativo a la hora de invertir.

No se puede olvidar que un día antes, la eléctrica intentó que los resultados quedaran en un segundo plano al anunciar una gran operación: la entrada en el negocio de redes de Finlandia. En concreto, la compra del 80% de Caruna, la principal compañía de distribución eléctrica finlandesa, a los fondos KKR y Ontario. Caruna está valorada en unos 5.000 millones de euros (incluyendo deuda financiera) e Iberdrola desembolsará unos 2.000 millones para hacerse con el 80%, mientras los fondos de pensiones nórdicos AMF y Elo mantendrán su participación del 20%. Se trata de una compra que Galán ha realizado por encima del multiplicador de Iberdrola, por tanto, ha sido a un precio caro. Y ojo, ahora está apostando mucho por el negocio de redes en varios países, pero se trata de un negocio regulado.

Normalmente, la eléctrica centenaria ha ido comprando a costa de la deuda, pero esta última se ha convertido en otro problema al seguir creciendo y estar ya en niveles bastante elevados. Hasta junio, la deuda financiera neta se ha situado en 57.269 millones, frente a los 51.755 millones del cierre de 2025; y la deuda financiera ajustada ha alcanzado los 53.972 millones, por encima de los 50.182 millones del pasado 31 de diciembre. Ambas cifras resultan demasiado elevadas y respecto a la ajustada, los analistas del Banco Sabadell han señalado que el aumento se debe a las inversiones, la apreciación de las divisas y la recompra del bono híbrido. No parece una cosa positiva... y menos de cara a la dinastía que Galán quiere crear en la eléctrica.

Vayamos a ver los resultados semestrales con algo más de detalle. Los ingresos se han mantenido bastante estancados, pasando de 22.100 millones a 22.469 millones.

El ebitda reportado se ha mantenido bastante estable, situándose en 8.050 millones; aunque en términos ajustados ha crecido un 7% por la subida en el negocio de redes (+13%) y el ligero alza en generación y clientes (+1%). El beneficio neto de explotación (ebit) reportado también ha mostrado estancamiento, con ligera tendencia descendente, quedándose en 5.225,6 millones. Y el beneficio neto reportado ha pasado de 3.562 millones a 4.336 millones, siendo un 22% superior, principalmente, por las plusvalías de la venta de centrales térmicos en México a Cox; aunque en términos ajustados (por tanto, excluyendo dicho extraordinario), el crecimiento ha sido del 8%.

Otro aumento se puede ver en su capitalzicón, que ha subido en más de 40.000 millones, alcanzando los 147.591 millones. Este miércoles, la cifra se ha situado en 140.442 millones, muy por debajo de Inditex (170-418 millones) y Banco Santander (177.565 millones). 

Respecto a la producción de electricidad, Iberdrola ha visto estancarse la de renovables (debido a que la estabilización de la eólica terrestre y descenso en hidroeléctrica, no han podido compensarse con el fuerte auge de la eólica marina, el crecimiento de minihidroléctrica y el aumento en solar), al tiempo que ha mantenida la nuclear, ha disparado sus ciclos combinados de gas y ha incrementado su cogeneración. Por su parte, en capacidad instalada, se ha disparado en baterías y ha crecido en todas las renovables, menos en hidroeléctrica y minihidroeléctrica. Y ojo, ha bajado en contratos un 6,8%, especialmente en los de electricidad (-2,1%). 

Producción, capacidad instalada y clientes de Iberdrola

 

En la conferencia con analistas, Galán ha defendido rebajar las cargas fiscales del recibo de la luz, en línea con las recomendaciones de la Comisión Europea y las medidas adoptadas por Reino Unido, entre otros países. Asimismo, ha aprovechado para insistir en que toda la responsabilidad del apagón del 28 de abril de 2025 estuvo en una “planificación inadecuada” y una “mala gestión” de Red Eléctrica, por tanto, la culpa fue de la exministra socialista Beatriz Corredor. Por ello, ha subrayado la necesidad de avanzar hacia una separación más clara entre sus funciones como operador del sistema y sus actividades de transporte de electricidad, respaldando las advertencias que ha lanzado recientemente la CNMC en la recta final del mandato de Cani Fernández, a la que acaba de tomar el testigo Juan José Ganuza.