
Cox Infraestructure Group no ha empezado con buen pie la semana en bolsa, pues su cotización ha bajado un 1,7%, frente a un Ibex que lo ha hecho un 0,85%, en parte, por el abaratamiento del petróleo. El descenso de Cox se debe a que los analistas de Citi han rebajado las previsiones del grupo especializado en energía y agua que tiene como primer accionista y presidente ejecutivo a Enrique Riquelme, lo que supone un segundo revés en este mes, tras haber perdido las elecciones al Real Madrid ante Florentino Peréz, el pasado 7 de junio.
Dos reveses que se han hecho notar en la cotización de Cox, que acumula una caída del 12,7% en el último mes. Eso sí, aún no es para preocuparse demasiado porque en lo que va de 2025, su acción se ha revalorizado un 25%. En concreto, Citi ha rebajado las previsiones del resultado bruto de explotación (ebitda) de Cox y su crecimiento, en especial, la cartera de proyectos, debido a las necesidades financieras que le ha supuesto la compra de los activos de Iberdrola en México por casi 4.000 millones de euros, según informa Cinco Días. Hasta hora, dicha adquisición ha provocado que Cox lanzara una emisión de bonos por 2.000 millones y que formalizara un crédito sindicado de 700 millones con más de una decena de bancos. También cuenta con un préstamo a largo plazo de Iberdrola por 264 millones y otro con la gestora de deuda alternativa Ben Oldman por 50 millones. Además, ha lanzado una venta de activos por unos 700 millones para centrarse en geografías que considera estratégicas y que supondrá, por ejemplo, la salida de África y de países del cono sur hispanoamericano.
Menos efecto en la cotización han tenido otros dos aspectos ocurridos hace unas semanas. El pasado 11 de junio, el empresario alicantino Enrique Riquelme aumentó su participación como accionista mayoritario al 62,03% y la compañía cambió su nombre por el de Cox Infrastructure Group. Cabe recordar que tras Riquelme, a bastante distancia, figura en el capital la familia Zardoya (antiguo accionista de la empresa de ascensores Zardoya, que acabó controlada por la estadounidense Otis y que ahora es suya al 100%), a través de la participación del 14,117% que posee Alberto Zardoya Arana. Tras estos accionistas, figuran: el grupo industrial Velora Investa, que tiene su foco en la cadena de valor de la energía eléctrica, con un 5%; y el grupo Amea, que está centrado en energías renovables, con un 3,773%.
Y por cierto, la curiosa relación entre Riquelme e Iberdrola no acaba en México ni en el citado préstamo a largo plazo. Conviene recordar que la eléctrica que dirige Ignacio S. Galán financió mediáticamente la campaña del empresario alicantino a las elecciones al Real Madrid, aunque no permitió que su yerno, David Mesonero, formara parte de la candidatura y sólo admitiría que tuviera un cargo en la junta directiva del club blanco en caso de victoria electoral. Como premio de consolación, Mesonero ha ganado poder en la eléctrica, al tiempo que se ha humillado, de nuevo, a José Sainz Armada, que, por ahora, sigue siendo director financiero, pero que cumple 67 años este mes... y ha sido nombrado presidente de la filial Iberdrola España.











