Ni siquiera en Lunes Santo Iberdrola da tregua a su guerra contra Repsol, una semana después de su demanda judicial y tras ganarse el apoyo de la vicepresidenta ecológica, Teresa Ribera. Y es que ha remitido dos comunicados: uno para presumir de verde y otro de buen ciudadano pagando impuestos… justo ahora.

Por un lado, la eléctrica ha informado de que se ha sumado a la ambición empresarial europea contra el cambio climático (ver documento adjunto). Y es que ha firmado junto a más de 100 directivos y CEOs de las principales empresas de Europa una declaración dirigida a instituciones europeas y países miembros para cumplir el compromiso de reducir al menos el 90% las emisiones de CO2 antes de 2040. Entre otras cosas, piden la eliminación de las subvenciones a los combustibles fósiles, así como acelerar el despliegue de tecnologías limpias para avanzar en la descarbonización.

Por otro lado, minutos después, Iberdrola ha informado de que ha elevado su contribución a las arcas públicas un 24%, hasta rondar los 9.300 millones de euros en 2023. Y no sólo eso, sino que ha destacado que “España es el país en el que más aporta con 3.482 millones, un 35% más que su contribución tributaria en 2022” y que “la contribución fiscal del grupo ha duplicado prácticamente su beneficio neto”.

Iberdrola, junto a más de 100 directivos y CEOs de las principales empresas de Europa, pide eliminar subvenciones a los combustibles fósiles y acelerar el despliegue de tecnologías limpias para avanzar en la descarbonización

Dos comunicados para que Galán presuma de que la eléctrica que dirige es muy verde y paga sus impuestos. ¿Casualidad? Por supuesto que no si uno recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen. Y mucho menos en el contexto actual: 24 horas después de que Teresa Ribera volviera a la carga contra Repsol en una entrevista en El Correo, donde entre otros aspectos, advirtiera que “calificar de ideológico, de talibanes o de incompetentes las actitudes y decisiones de los gobiernos” ya que “no es cierto y genera irritación”, empezando por la suya, claro está. 

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Ribera ha iniciado su campaña para Bruselas, donde aspira a ser comisaria, apoyando a Iberdrola y re-insultando a Repsol. Eso sí, el CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, se enfrentó directamente a Ribera y la acusó de desindustrializar España, y también refirió que “descarbonizar no es sólo electrificar”, casi al mismo tiempo que Galán afirmaba en Londres que “la electrificación es imparable” en el Día del Inversor de Iberdrola. En su entrevista en El Correo, Ribera ha señalado que “pensar que cualquier tipo de combustible es sostenible no es cierto y hay que tener cuidado con iniciativas simbólicas que buscan confundir” a los ciudadanos. Asimismo, considera que el combustible sintético (aún con un desarrollo muy incipiente y que se obtiene de mezclar CO2 capturado e hidrógeno verde) “solo servirá para que quien tenga un Maserati y quiera algo caro”, pero olvida que los coches eléctricos aún son muy caros y que los biocombustibles (a base de residuos agrícolas y aceite de cocina usado, por ejemplo) ya son una realidad y se pueden incorporar perfectamente a los motores y a los surtidores, reduciendo las emisiones de CO2 respecto al diésel y a la gasolina convencionales. 

La vicepresidenta ecológica ha vuelto a subrayar que el Gobierno Sánchez trabaja “en favor de la industria y la reindustrialización”, permítannos la duda, porque más bien parece lo contrario. Es más, ha vuelto a insistir en el giro verde, afirmando que se debe “evolucionar hacia una industria cada vez más competitiva por un menor uso de CO2”, y por si esto no bastara, ha añadido que si trabajara en la industria petroquímica o de fabricación de componentes de motores estaría “muy preocupada si los directivos de la empresa se pusiesen la venda en los ojos para no ver lo que realmente está ocurriendo”. 

Por conveniencia, José Ignacio Galán se ha convertido en el empresario más próximo al Sanchismo y ha decidido cobrarse el favor, a cuenta de Repsol, que empieza a ser su enemigo jurado. Ahora veamos lo que hace Galán con el cierre de las nucleares, el mayor lío en el que se ha metido la vicepresidenta de Energía, porque, a día de hoy, sin reactores nucleares lo que puede haber son apagones.