
Florentino Pérez no se va de vacaciones, como la mayoría de los españoles y por supuesto, Pedro Sánchez, suelen hacer en agosto. Y es que ha vuelto a elevar su posición como primer accionista de ACS… a pesar de la fuerte revalorización de la compañía frente al Ibex 35, lo que muestra su confianza en que las acciones seguirán al alza.
Como muy bien contó Rocío Orizaola en estas mismas pantallas, no es la primera vez que el presidente de la constructora realiza un movimiento similar. De hecho, se trata de su tercera compra de acciones en menos de dos meses: primero subió al 14,752% en junio, después al 14,896% a principios de mes y luego al 15,015%. Así, ahora ya controla un paquete de 41,61 millones de acciones de ACS que, a los actuales precios de mercado (109 euros por título), vale unos 4.535 millones de euros.
Pérez ha querido no sólo reforzarse como primer accionista de ACS a través de su sociedad patrimonial Rosán Inversiones, sino aprovechar el buen momento de la cotización y su fuerte revalorización bursátil frente al Ibex 35. En concreto, la constructora se ha disparado un 73% en el último año y un 27% desde el pasado 1 de enero, mientras que el selectivo español lo ha hecho en un 36% y en un 15,7%, respectivamente, en dichos periodos.
Con las tres compras de acciones, el presidente de la constructora ha incrementado su distancia sobre el resto de accionistas: CriteriaCaixa (10,648%) y el fondo de inversión BlackRock (5,057%). Eso sí, el holding que preside Isidro Fainé también ha comprado acciones de ACS en los últimos meses, lo hizo al mismo tiempo que Pérez, invirtiendo conjuntamente 659 millones… y protagonizando la mayor caída de la sesión del Ibex 35 cuando lo hicieron.
Las compras de acciones no sólo se realizan en un momento de fuerte revalorización bursátil respecto al selectivo español, sino de momento sólido en la constructora, sobre todo, gracias a la filial estadounidense Turner y a la actividad de Ingeniería y Construcción. Recuerden que en el primer semestre, ACS elevó ventas y beneficio, una alegría que sirvió de consuelo tras los resultados de la filial alemana Hochtief, que hicieron caer a la matriz en bolsa durante varios días.
Y encima, a todo esto se suma que Florentino Pérez volvió a hacerse con la victoria en las elecciones del Real Madrid, frente al empresario Enrique Riquelme (que contaba con el respaldo mediático de Ignacio S. Galán e Iberdrola).












