Tras la invasión de Ceuta del pasado 30 de julio, cuando 73.000 personas procedentes de Marruecos entraron en la ciudad autónoma española que tiene 83.000 habitantes, Pedro Sánchez se fue de vacaciones a La Mareta (Lanzarote), para asombro de los españoles y de los medios internacionales.

Para disimular un poco, hoy se ha reunido telemáticamente -desde su retiro vacacional- con los ministros de Defensa, Margarita Robles; el de Interior, Fernando Grande Marlaska; la portavoz del Gobierno y responsable de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; y la de Juventud e Infancia, Sira Rego.

Al término del encuentro, la Moncloa ha emitido este vergonzoso comunicado: "El presidente del Gobierno y los ministros han realizado un balance de la situación en Ceuta, de cara a examinar las labores en curso y poner en marcha nuevas medidas destinadas a auxiliar a los migrantes que aún están en la ciudad autónoma y reforzar las garantías de seguridad y bienestar de la población ceutí”.

Y en vez de recriminar a Marruecos su actitud, lo único que se le ha ocurrido al Gobierno español es advertir a Italia de que si no levanta los controles en frontera con España, Madrid adoptará medidas “proporcionales”. 

Además, también para hacer como que están preocupados, el Gobierno ha registrado hoy en el Congreso solicitudes de comparecencia a petición propia y en periodo extraordinario de los ministros Grande-Marlaska, José Manuel Albares, Margarita Robles y Félix Bolaños para explicar la crisis migratoria en Ceuta. Eso sí: todos la última semana de agosto, no vaya a ser que se cansen en vacaciones.

El que sí está dando el callo es el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), que no para de denunciar que "Marruecos no es un socio fiable". Ayer, tras su visita al Rey de España Felipe VI señaló que "Ceuta no se ha recuperado. Todavía hay entre 3.000 y 6.000 personas en la ciudad", los cuales deben marcharse. 

Acerca de una posible visita del Rey a Ceuta, afirmó: "No hay fecha, pero existe ese compromiso y estoy convencido de que se hará realidad". 

Hoy, el Gobierno ha dicho que no pone "ningún impedimento" a que el Rey visite Ceuta, pero plantea dos requisitos: "Cuando sea oportuno" y "con coordinación absoluta". 

Pero lo cierto es que el Ejecutivo está dando a entender que Felipe VI necesita el permiso del Gobierno de Pedro Sánchez para visitar Ceuta, cuando no es así. Solo faltaba que el Rey de España tuviera que pedir permiso a nadie para visitar cualquier ciudad española. Por eso, el prestigio del monarca español también se está viendo resentida en esta crisis de Ceuta, dando una imagen de debilidad y falta de personalidad ante el Gobierno y ante los acontecimientos. 

Mientras tanto, siguen adelante las diligencias iniciadas por la juez María Tardón, titular de la Plaza nº3 de la Audiencia Nacional, tras la denuncia de Iustitia Europa. La magistrada ha visto indicios de posibles delitos muy graves, como organización criminal, tráfico de personas, favorecimiento de la inmigración ilegal y delitos contra la seguridad del Estado y la soberanía de España. Y ha solicitado a la Policía Nacional y a la Guardia Civil informes para aclarar si la entrada masiva en Ceuta fue organizada y quiénes pudieron estar detrás y si se les avisó previamente. 

Por su parte, el sindicato Manos Limpias también movió ficha ante la justicia y denunció en el Tribunal Supremo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Defensa, Margarita Robles, por imprudencia grave al no haber impedido la invasión de Ceuta, cuando era algo que el Gobierno sabía que se iba a producir, gracias al CNI. "Este delito no puede quedar impune, alguien tiene que denunciarlos", señala el sindicato. Todavía no ha habido noticias acerca de que el alto tribunal haya iniciado diligencias en este sentido. 

Asimismo, Manos Limpias pidió al Partido Popular y a Vox la convocatoria urgente de un pleno extraordinario del Congreso de los Diputados ante la invasión de Ceuta

Así las cosas, siguen surgiendo informaciones que apuntalan la enorme irresponsabilidad e ineficacia con que el Gobierno, y concretamente Interior, abordó la invasión de Ceuta. Según ha trascendido, la Guardia Civil pidió con urgencia pilotos de drones, tras constatar que algo iba a pasar por vía marítima en la frontera con Marruecos. O sea, que la Benemérita lo sabía antes de que se produjese la invasión, algo que ha negado Fernando Grande Marlaska. 

Y otra humillación de Rabat a Madrid: asegura que está dispuesta a recibir a los menores que hay en Ceuta pero que no puede hacerlo porque la legislación española no se lo permite. No se puede ser más hipócrita: en 6 años, de un total de 28.000 tan solo regresaron 41. Es decir, que del total de menas llegados entre 2018 y 2024, sólo fueron repatriados el 0,15%. 

Por cierto que el Gobierno ha registrado ya a 1.342 menores en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos...