José Manuel Entrecanales Domecq, presidente ejecutivo de Acciona, quiere crear un “campeón europeo” u occidental de la industria eólica para hacer frente a China. Y lo plantea justo cuando Teresa Ribera, la vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, ha lanzado nuevas reglas sobre fusiones y ha hablado de ellas en una sesión de la CEOE, junto al presidente de la patronal, Antonio Garamendi.

Aprovechando la celebración del décimo aniversario de la entrada de Acciona en el fabricante de aerogeneradores alemán Nordex, del que controla el 47,1%, Entrecanales ha defendido “la escala para tener más posibilidades de competir globalmente” y ha abierto la puerta a una fusión dentro de la industria eólica. “Hay varios actores en el mercado. Y no tiene por qué ser exclusivamente con actores europeos. Puede ser también con actores occidentales. Puedo pensar en cinco compañías: está GE Vernova, está Enercon, está Siemens, está Vestas y está Nordex”, ha explicado. En concreto, GE Vernova es estadounidense; Enercon es alemana, como Nordex (donde Acciona es el principal accionista, pero la familia germana Quandt -primer accionista de BMW- sigue mandando e influyendo bastante) y Siemens Gamesa; y Vestas es danesa. Eso sí, Entrecanales no citó a Orsted, líder mundial en eólica marina, que en los últimos dos años ha tenido una fuerte crisis en dicha energía, a la que también le ha afectado que al presidente de EEUU, Donald Trump, no le guste dicha tecnología... y ha optado por centrarse más en Europa.

Por cierto, el presidente ejecutivo de Acciona y presidente no ejecutivo de su filial verde (Acciona Energía) ha rechazado que en ese campeón europeo u occidental de la industria eólica entre ningún gobierno como accionista. Un aviso para, entre otros, Pedro Sánchez, al que le gusta lo de intervernir e influir en las empresas (Indra y Telefónica, entre otras, lo saben bien). Además, cabe referir que Nordex tuvo buenos resultados no sólo en 2025, sino que ha empezado con fuerza este año, porque en el primer trimestre ha septuplicado su beneficio

Teresa Ribera y Antonio Garamendi

 

En paralelo, estas declaraciones se pueden enmarcar en las nuevas reglas sobre fusiones que ha lanzado Teresa Ribera. De hecho, este martes, en la CEOE, ha analizado el contexto internacional y reflexionado sobre el papel que jugará la actualización de las guías de fusiones como factor clave para impulsar la competitividad europea. Además, ha subrayado la necesidad de profundizar en el mercado único como instrumento imprescindible para el progreso de las compañías europeas.

Por su parte, el católico Antonio Garamendi ha referido que “en un contexto internacional como el actual de incertidumbre y complejidad, con un impacto claro para el tejido empresarial, es crucial mantener ese impulso a la competitividad”, algo en lo que serán relevantes las nuevas directrices sobre concentraciones en las que trabaja la Comisión Europea para impulsar la competitividad de la Unión Europea (UE) y de las empresas. El presidente de la CEOE ha incidido en la necesidad de la revisión de esas normas, tras dos décadas en vigor, para contribuir a una mayor integración del mercado interior y adaptar la normativa al nuevo contexto económico, tecnológico y geopolítico, así como “reforzar la competitividad global de la UE y, también, integrar la jurisprudencia de los tribunales europeos a la hora de impedir las adquisiciones agresivas y proteger la innovación europea”.

Garamendi ha enumerado que de esas nuevas directrices, a las empresas españolas les interesa, entre otros aspectos: cómo analizará la Comisión Europea las concentraciones para determinar que generan más beneficios que perjuicios en la economía de la UE, los periodos de evaluación que habrá para estudiarlas, qué tipos de pruebas contemplarán, los parámetros prioritarios que se tendrán en cuenta en las evaluaciones (crecimiento, innovación, sostenibilidad, resiliencia del mercado único), y si habrá cambios substanciales en los procedimientos. Además, ha agradecido que en la revisión de las directrices se apueste por las pymes y se respete la complementariedad entre estas y las grandes empresas. Eso sí, ha mostrado su preocupación por la intervención nacional que pueda haber, en última instancia, sobre las normas que se aprueben. No hay que perder de vista que al Gobierno Sánchez le gusta, y mucho, interferir en las empresas.