Ebro Foods se queda sin premio bursátil, tras presentar sus resultados de 2025. Parece que al mercado no le han gustado los menores ingresos obtenidos por bajar precios, a pesar de lograr un resultado bruto de explotación (ebtida) récord y más beneficio neto, sorteando así los aranceles de EEUU.

El líder mundial en arroz y segundo fabricante de pasta es dueño de SOS, Brillante, La Fallera, Garofalo y Bertagni, entre otras marcas, y este jueves su cotización baja un 1,14%, frente a un Ibex 35 que sólo desciende un 0,12%. Eso sí, en el último año, su acción acumula una revalorización del 14% y del 2,93% en lo que va de 2026.

Antonio Hernández Callejas preside Ebro Foods (dueño de SOS, Brillante, La Fallera, Garofalo y Bertagni, entre otras marcas) / Foto: Pablo Moreno

 

Recuerden que este grupo está controlado por la familia Hernández, que es dueña del 15,922% del capital, repartido a partes iguales (del 7,961%) entre sus dos ramas, y Antonio Hernández Callejas (70 años) ejerce como presidente ejecutivo. Le siguen: Corporación Financiera Alba, el vehículo de inversión de los March, con el 14,004%; Damm, con un 11,686%; la SEPI con un 10,36%; y algunos empresarios que fueron embotelladores de Coca-Cola y que hoy son accionistas de la ‘megaembotelladora’ CCEP (Empresas Comerciales e Industriales Valencianas S.L., la sociedad de los Gómez-Trenor, con un 7,827%; y José Ignacio Comenge Sánchez-Real, con un 5,2%).

Vayamos a los resultados de Ebro Foods en 2025, que estuvo marcado por un mercado bajista de materias primas, la elevada presión competitiva, la complejidad operativa (incluyendo los aranceles en EEUU), la volatilidad del tipo de cambio y las nuevas exigencias regulatorias. Sus ingresos han descendido un 4%, hasta 3.013,6 millones, al bajar los precios al consumidor y debido al impacto del tipo de cambio. La división de arroz ha aportado 2.326 millones (-5,2%), pese a la buena evolución de las categorías de conveniencia y en sus principales mercados; debido a precios históricamente bajos en el arroz largo en EEUU y Europa, incidencias en variedades japónicas por restricciones de insecticidas y presión de las importaciones de países EBA (la UE eliminó todos los aranceles a las importaciones de los países menos desarrollados, excepto a las de armas) y Mercosur. Y la división de pasta ha tenido unos ingresos de 690 millones (-0,2%).

Por su parte, el ebitda ajustado se ha incrementado un 1,8%, alcanzando el récord de 420,6 millones, pese a los nuevos aranceles de EEUU y el efecto del tipo de cambio; y el margen ebitda ha ascendido del 13,2% al 14%. El resultado operativo se ha mantenido bastante estable, al situarse en 307,89 millones (-0,5%); y el beneficio neto ha crecido un 3,4%, hasta 214,8 millones. Además, la deuda neta ha bajado un 10,8%, hasta 529,39 millones, a pesar de unas inversiones en capex de 134,9 millones y de la mejora de la retribución al accionista en 111,6 millones.  

Ante la mayor presión de las importaciones de países EBA y Mercosur (su acuerdo con la UE ya se firmó pero falta su ratificación), Ebro Foods ha reactivado la petición de cláusulas de salvaguardia. En la última Junta de Accionistas, Hernández apoyó al movimiento agrícola contra los cero aranceles que la UE tiene para algunos países en vías de desarrollo (Myanmar, Vietnam y Camboya, entre otros) y explicó que cuando se adoptó el reglamento que los recogía en marzo de 2021 se importaban 4 millones de kilos de arroz de dichos países, pero ahora la cifra es de 500 millones, y encima hay un entorno de precios internacionales bajos al ritmo de los años 80 y 90.