
Deoleo vive un gran miércoles bursátil, pues su cotización se dispara un 25% y su capitalización asciende a casi 227 millones de euros. Así ha reaccionado el mercado ante la gran oferta que ha presentado Dcoop para alzarse con la victoria en la puja… y el Gobierno Sánchez debería facilitar que se quedara en manos españolas y no italianas ni australianas. Y más tratándose de un activo estratégico como lo es el aceite de oliva, también denominado oro líquido.
Dcoop es una cooperativa agroalimentaria española -que agrupa a 75.000 agricultores y ganaderos, que preside Antonio Luque- y ofrece 470 millones de euros por el 57% que controla el fondo CVC en Deoleo, el productor de aceite de oliva español que es dueño de Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli y Carapelli, etc. Así lo ha avanzado El Economista, por lo que Dcoop avanza posiciones dentro de una reñida puja que también ha despertado el interés, entre otros, de: la compañía francesa Lesieur, las empresas familiares italianas Coricelli, NewPrinces y Bonifiche Ferraresi, la australiana Cobram Estate Olive y varios fondos de inversión.
Tras un proceso de reestructuración en 2020, se creó la sociedad Deoleo Global y su accionariado se dividió en dos: Deoleo Holding pasó a controlar el 51% de la antigua Deoleo (donde CVC posee el 56,961% y con un 5,072% está Juan Ramón Guillén Prieto, presidente de Acesur -compañía que es propietaria del aceite Coosur y La Española, entre otras marcas-) y el 49% restante pasó a manos de Deoleo Financial (en la cual figura el fondo Alchemy). Desde hace tiempo, CVC, que está representado en España por Javier de Jaime, quería salir del dueño de Carbonell, pero no a cualquier precio, claro está, y mientras se ha entretenido reduciendo su participación en Tendam Brands (Cortefiel, Springfield, Pedro del Hierro y otras marcas textiles) y saliendo de Naturgy y de D-Marin. Recuerden que CVC entró en Deoleo en 2014, cuando compró el 30% a Bankia y Banco Mare Nostrum (el cual fue absorbido por Bankia en 2018 y este último vivió lo mismo en su fusión con CaixaBank en 2011) por 113 millones… Y si ahora gana la puja la oferta de Dcoop, que es de 470 millones, el fondo británico que representa Javier de Jaime se iría con jugosas plusvalías.
Sin embargo, cabe referir que el proceso de venta de Deoleo también ha provocado que surgiera el peligro de desnacionalización, aunque el Gobierno tiene derecho de veto y advirtió a De Jaime de que usará su derecho de veto si vende el 30% a quien sospeche que puede especular con un producto estratégico español. Claro que Pedro Sánchez y compañía también deberían facilitar que Deoleo se vendiera a Dcoop... y así todos los niveles del aceite (agricultor, cooperativa, manufacturero y distribuidor) quedarían en manos españolas... y no italianas (el principal rival de nuestro país en el negocio del aceite de oliva), francesas o australianas.
Y encaso de que Dcoop se acabara llevando el gato al agua y haicéndose con Deoleo debería vender las marcas italianas que este último posee (Bertolli y Carapelli) para evitar problemas de competencia en EEUU, donde ya opera con su marca Pompeian. Para ello, ya estaría barajando que la española Acesur se quedara con Bertolli y la italiana Bonifiche Ferraresi lo hiciera en el caso de Carapelli, según avanza el diario ItaliaOggi, pero Acesur, por ahora, lo desmiente, como recoge El Economista.












