En este contexto de crisis mundial del automóvil, se siguen conociendo recortes de plantilla. En esta ocasión de Jaguar Land Rover (JLR), que despedirá a 4.000 empleados (el 9% de su plantilla) para reducir costes… y Reino Unido no hará nada por evitarlo, como ya ha señalado su ministro de Empresa y Comercio, Jonathan Reynolds.
Se trata del primer fabricante de vehículos en Reino Unido, donde emplea a unas 30.000 personas de los 44.000 trabajadores que tiene en todo el mundo, y cuenta con cuatro fábricas. Cabe recordar que JLR es fruto de dos marcas británicas (Jaguar y Land Rover) que han cambiado varias veces de manos. Desde 2008 son propiedad del grupo indio Tata Motors, que decidió fusionarlas bajo el nombre de Jaguar Land Rover en 2013, aunque los diseños y la fabricación principal siguen teniendo lugar en Reino Unido. Tata Motors compró ambas marcas al grupo estadounidense Ford en 2008, el cual había adquirido Jaguar en 1989 y se hizo con Land Rover en 2000 al comprar la participación que tenía el grupo alemán BMW.
JLR quiere reducir costes por cerca de 2.000 millones de euros y por eso ha anunciado un ajuste que afectará al 9% de la plantilla en los próximos dos años. Una medida en un contexto complejo por la fuerte competencia china, los aranceles (sobre todo, los de EEUU, país que aporta el 29% de las ventas) y la incertidumbre geopolítica. Además, el pasado octubre sufrió un caro ciberataque, que los analistas evaluaron en 2.210 millones de euros.
Los números últimamente tampoco le son positivos. En su último ejercicio fiscal (1 de abril de 2025 a 31 de marzo de 2026), los ingresos han bajado un 21%, hasta unos 26.650 millones, y las ventas han descendido un 18%, a 352.389 unidades. Por su parte, el resultado neto ha pasado de un beneficio de 2.095 millones a unas pérdidas de 230 millones. Y en el primer trimestre (abril a junio) de su presente ejercicio, los ingresos han disminuido un 9,6%, a 7.022 millones, sobre todo, por la reducción del 9,2% en las ventas, debido a restricciones de suministro y perturbación del mercado, pues le pasó factura el incendio de un proveedor de componentes. Su resultado en el primer trimestre se ha desplomado un 73%, a 77,2 millones.
A pesar de los despidos, P.B. Balaji, consejero delegado de JLR, ha anunciado el lanzamiento de cinco nuevos productos en los próximos doce meses. “Estamos reduciendo la complejidad de nuestras operaciones y buscando un ahorro de 1.700 millones de libras para situar nuestro punto de equilibrio cerca de las 300.000 unidades. Estas medidas respaldarán una inversión de entre 15.000 y 18.000 millones de libras durante los próximos cinco años en electrificación, digitalización, fabricación avanzada y una mejor experiencia para el cliente”, ha explicado.
Sin embargo, no son los primeros, ni serán los últimos ajustes dentro del sector del automóvil. En lo que va de año, en tijeretazos de plantilla, lidera el grupo alemán Volkswagen, que acaba de confirmar 50.000 despidos y que podría optar por la desaparición de la marca SEAT a finales de 2029. Además, Porsche, que también pertenece al grupo alemán, anunció 5.000 despidos a finales del pasado julio.