Dcoop e Izquierda Unida han pedido al Gobierno que se implique de verdad y tome medidas para que Deoleo siga siendo española. Recuerden que el líder mundial en comercialización de aceite de oliva (dueño de Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli y Carapelli, entre otras marcas) está controlado por los fondos de inversión CVC y Alchemy, que quieren hacer caja con su venta. Hasta ahora, en la puja siguen la empresa italiana Coricelli (usando algún truco), la cooperativa española Dcoop (propietaria de las marcas Dcoop y Pompeian, el aceite de sus cooperativas y varios con Denominación de Origen Protegida -DOP- e Indicación Geográfica Protegida -IGP-), el grupo español Acesur (dueño de Coosur, La Española y Guillén) y la italiana Bonifiche Ferraresi (BF).
Es cierto que al Gobierno Sánchez le costó hablar, pero rompió su silencio tras la intervención del Ejecutivo italiano. Lo hizo a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que dirige Luis Planas, confirmando que el objetivo es que la empresa que compre Deoleo sea una “entidad española” y “preserve los intereses industriales” españoles. De esta forma, respaldó las ofertas de Dcoop y Acesur, frente a las italianas. Además, el pasado mayo, Moncloa ya advirtió a Javier de Jaime, representante de CVC en España, de que podría usar su derecho de veto.
Ahora Rafael Sánchez de Puerta, director general de Dcoop, ha pedido que el Gobierno Sánchez se implique “para que Deoleo siga siendo una empresa española y andaluza”, pues “el Gobienro de Italia ha tomado partido”, en declaraciones realizadas en una entrevista en Canal Sur. El primer ejecutivo de la cooperativa agroalimentaria ha reconocido que el proceso de venta de Deoleo está siendo “complicado”. “Hay una oferta que ahora mismo va por delante, que es la de Coricelli (y asciende a 500 millones de euros), y lo que tenemos es que esperar acontecimientos. Hemos hecho una oferta, estamos en el proceso, pero no podemos estar en una subasta permanente que no sabemos a qué nivel nos va a llevar. Nuestra oferta (que es de 470 millones) está por encima de lo que inicialmente teníamos previsto y creemos que está por encima de lo que es un precio razonable de la empresa”, ha apuntado Sánchez de Puerta. De hecho, la capitalización bursátil de Deoleo está ahora en 188,55 millones y acumula una revalorización del 112% en el último año.
En paralelo, Izquierda Unida ha presentado una iniciativa parlamentaria en el Congreso para reclamar al Gobierno que adopte medidas ante una eventual venta de Deoleo a un grupo extranjero, al considerar su actividad de carácter estratégico tanto para Andalucía como para el conjunto del Estado. Desde este partido, se reclama que no sólo se tengan en cuenta criterios financieros, sino también factores como la soberanía alimentaria, el mantenimiento del empleo, la actividad industrial en Andalucía y los intereses de los productores y trabajadores vinculados a Deoleo. Además, defienden que el futuro de esta compañía debe analizarse desde la perspectiva del arraigo industrial y el control sobre sectores considerados esenciales para la economía.
Desde la Junta de Andalucía, la semana pasada, el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, subrayó el deseo de que Deoleo “se quede en manos españolas en primer lugar y, si puede ser, en manos andaluzas”. Lo que está claro es que el Gobierno Sánchez debe intervenir, por interés nacional, en la venta de Deoleo porque se trata del líder mundial en comercialización de aceite de oliva y está en juego el liderazgo de España frente a su gran rival, Italia, en un producto estratégico. No olviden que lo ha hecho en otras muchas empresas (Telefónica, Indra, Talgo...) siendo menos necesario.