Intervención de Pedro Sánchez sobre vivienda. Más de lo mismo.
La demostración más clara de la política económica del Sanchismo es que ha acelerado el proceso, hasta su mismo final, por el que el joven ha pasado de aspirar a una vivienda en propiedad -el gran sueño del español- a intentar una vivienda en alquiler y, como este también resulta imposible, a conformarse con una habitación con derecho a baño... y sin la menor posibilidad de formar una familia y de tener hijos.
Es igual: Sánchez continúa afirmando que su política de vivienda, uno de sus grandes fracasos, es un éxito y que ahora pretenden “alquileres realistas para salarios realistas”. Es decir, en lugar de hacer que los salarios mejoren, obligar a los propietarios, que se han ganado su propiedad trabajando duro a minusvalorar su propiedad y, de paso, arriesgarse a que los okupas te roben tu propiedad, okupas a los que el Gobierno protege con entusiasmo.