Como informó hace unas semanas Cristina Martín en Hispanidad, OHLA da alegrías a los Amodio, pero las cifras no reflejan el “mejor momento” del que tanto presumen y no satisfacen al mercado.

No consiguen vender activos, han sido multados la pasada semana y las dudas sobre su consejero delegado, Tomás Ruiz, siguen sobre la mesa.

Tras la salida definitiva de Villar Mir, fundador del imperio, tanto del accionariado como del consejo de administración, están al mando los hermanos Luis y Mauricio Amodio, presidente y vicepresidente respectivamente, y dueños del 26% del capital, que intentan devolver el rumbo a OHLA, pero a costa de la deuda, las desinversiones y de crear un grupo cada vez menos español. A estas desinversiones y reestructuración en Hispanidad preferimos llamarlo jibarización. El problema de vender activos es que no se puede repetir la operación y supone, además, reducir el perímetro de la compañía. El resumen es claro: la cosa no marcha y los Amodio no consiguen enderezar rumbo. Normal que el empresario español José Elías saliera huyendo...

Y de la que se ha librado, porque OHLA ha pedido a sus acreedores que renuncien a algunos de los derechos que tienen incluidos en sus contratos, mientras espera a la resolución formal y definitiva para hacer frente al pago de los 26,4 millones de euros a los que ha sido condenada en un laudo arbitral en Catar.

En concreto, pide una dispensa de forma irrevocable e incondicional de cualquier causa de incumplimiento o vencimiento anticipado de la deuda, derivado de una orden de ejecución.

La constructora busca el permiso de sus acreedores para evitar que dicha orden de ejecución active las cláusulas de incumplimiento estipuladas en las condiciones de la emisión o provoque la exigibilidad inmediata de determinado endeudamiento. Al menos, hasta que la resolución judicial sea en firme.

Pero ojo, no lo tiene fácil, necesita el apoyo de al menos el 50% del importe principal agregado de los bonos en circulación, antes del próximo 24 de septiembre a las 11.00 horas. De no conseguirlo, la compañía someterá las resoluciones a votación directa en una Asamblea de Bonistas convocada para el 29 de septiembre a las 11.00 horas.