
En Deoleo, hace meses se colgó el cartel de ‘Se vende’, pues sus principales accionistas (los fondos de inversión británicos CVC y Alchemy) quieren irse… y monetizar su inversión, o sea, decir adiós con plusvalías, por supuesto. Pero no lo podrán hacer de cualquier forma porque es una empresa estratégica, así que hay advertencia a Javier de Jaime, representante de CVC en España: el Gobierno Sánchez usará su derecho de veto si vende el 30% del capital a quien no le guste a Moncloa… o si el precio no es el deseado.
CVC quiere salir del productor de aceite de oliva español (dueño de Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli y Carapelli, entre otras marcas), donde entró en 2014, cuando compró el 30% a Bankia y Banco Mare Nostrum (el cual fue absorbido por Bankia en 2018 y este último vivió lo mismo en su fusión con CaixaBank en 2021) por 113 millones de euros… Tras un proceso de reestructuración en 2020, se creó la sociedad Deoleo Global, que está controlada por Deoleo Holding y tiene como accionistas con un 51% a la antigua Deoleo (donde CVC posee el 56,961% y Juan Ramón Guillén Prieto, presidente de Acesur, un 5,072%) y el 49% restante es de Deoleo Financial (donde figura el fondo Alchemy).
Ahora los fondos CVC y Alchemy, dueños del 95% del capital del productor de aceite de oliva, quieren irse, aunque ha habido rumores al respecto en los últimos dos años. CVC no sólo quiere decir adiós a Deoleo, sino también a Tendam (dueño de Cortefiel y otras marcas textiles), donde empezó a hacerlo el pasado verano cuando entró y tomó el control el grupo emiratí Multiply; y también quiere irse de Naturgy, pero no a cualquier precio, claro está, y esperará. En el caso del productor de aceite de oliva, Deoleo lleva tiempo queriendo salir, pero hasta ahora se ha ido consolando con la mejora de los resultados y de la cotización (que acumula una revalorización del 44% en el último año), aunque esta es hoy un 77% inferior respecto a la de su debut el 7 de enero del año 2000 y se ha depreciado un 26% en el último lustro. Por su parte, en el otoño de 2024, Alchemy, que tiene como rostro visible a Dominic Slade, señaló que no se planteaban vender Deoleo en los próximos dos años y que el grupo tenía una “enorme oportunidad” de crecimiento. En marzo de 2025, se dio una refinanciación de la deuda de Deoleo, que ascendía a 160 millones, con JP Morgan y BlackRock, y con la garantía de CVC y Alchemy, además, estos fondos se comprometieron a aportar la cuantía necesaria para afrontar una sanción de 64,7 millones en Italia.
Los resultados de Deoleo en 2025 pueden ser una buena carta de presentación de cara a su venta. Recuerden que el volumen de ventas subió un 11%, pero la facturación se ajustó a 821 millones por la normalización de precios y el traslado de la bajada de costes de la materia prima al consumidor; el resultado bruto de explotación (ebitda) se disparó un 50%, a 50 millones; y el resultado neto dejó las pérdidas y registró un beneficio de 20 millones. Ahora el productor de aceite vale en bolsa unos 135 millones. El pasado abril, el periódico italiano Corriere della Sera apuntaba al grupo francés Lesieur, la cooperativa española Dcoop (el principal productor mundial de aceite manufacturero) y varios fondos de inversión como interesados en entrar en Deoleo.
El Gobierno no está en contra de CVC porque ha estabilizado Deoleo y no les importa que entre un nuevo fondo o un industrial en el capital, mientras cumpla los compromisos con los agricultores... y produzca aquí
Fuentes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación han señalado a Hispanidad que el Gobierno no está en contra de CVC porque ha estabilizado Deoleo. Asimismo, ha recordado que se pidió al Departamento de Economía que se ampliara el derecho de veto (también llamado escudo antiopas, que se aprobó para proteger a empresas estratégicas de la entrada de inversores extranjeros durante la pandemia del Covid-19, que se ha ido prorrogando) a las empresas agroalimentarias. En Moncloa no importa que entre un nuevo fondo o un industrial en el capital de Deoleo, mientras cumpla los compromisos con los agricultores y produzca aquí. Además, hay que prepararse porque el aceite de oliva español necesita nuevos mercados: es cierto que en EEUU crece, pero ahora también tiene competencia por la producción local; y ahora se mira a tener presencia en India.
Una vez más, el Gobierno no se plantea nacionalizar Deoleo y subraya que no es intervencionista... En este caso puede que no, pero sí en otros, como los de Indra y Telefónica, donde no sólo está presente en sus accionariados (controla el 28% y el 10%, respectivamente) sino que también interviene, como se ha ido viendo desde hace un tiempo en distintos movimientos. Y el penúltimo paso ha sido el reciente cese de José Vicente de los Mozos como CEO de Indra, de forma, que Ángel Simón ha pasado a ser presidente ejecutivo. Entre ambos había una guerra abierta... y el segundo se ha alzado como el vencedor.
Previsiblemente, el próximo 16 de junio, Deoleo celebrará su Junta de Accionistas. Entre los acuerdos propuestos, figura la reelección de Rocío Hervella Durántez como consejera dominical (una de las tres representantes de CVC, junto a Fernando Valdés Bueno y Pier Luigi Sigismondi) y de Gianluca Bolla como consejero independiente.











