En los 8 angustiosos años que llevan Sánchez y su secuaces en La Moncloa, su mayor fracaso, sin duda, ha sido la vivienda. Durante años en España se compraba vivienda, luego pasamos al alquiler, hasta que el Sanchismo ha conseguido que ya solo se aspire a compartir un piso de alquiler entre varias personas. Lo vimos en iniciativas como la de la pasada semana de la Comunidad de Madrid: Plan Primera Vivienda... hasta los 50, antes, Juan Español ni sueña con poder tener una propiedad.

Ante esta crisis, que insistimos es de oferta, el Gobierno en lugar de construir solo ha anunciado ladrillos que no se han puesto y tope de precios: las famosas zonas tensionadas, ahora premiadas por la ministra.

Nueva muestra llega con el estudio de Tinsa by Accumin: El incremento en el valor de la vivienda nueva y usada en España se ha estancado en agosto, pero la tasa de variación es del 14,9 % interanual, que supone 10 puntos más que la tasa de inflación.

El valor medio de la vivienda nueva y usada se sitúa un 2% por encima de los máximos de la burbuja de 2007 en términos nominales, aunque descontando el efecto de la inflación de estos casi 20 años el valor se mantiene un 32% por debajo.

Pero quizás el de Tinsa no es el dato publicado hoy que más preocupe, ese es el del Instituto Nacional de Estadística: el Índice de Precios de Vivienda (IPV) se situó en el 12,2% en el segundo trimestre de 2026.

Con esta subida, el precio de la vivienda libre cumula 49 trimestres consecutivos de alzas, es decir, 12 años subiendo.

Todas las comunidades y las dos ciudades autónomas presentaron en el segundo trimestre tasas interanuales positivas en el precio de la vivienda libre y todas además fueron de dos dígitos, salvo Navarra, donde el aumento fue del 9,5%.

Estos datos eran publicados y, al mismo tiempo, Sánchez aseguraba que "Hacer política de vivienda es garantizar que los ciudadanos puedan permitirse una casa decente", y esto lo decía en la presentación de Casa47, que ya se ha presentado unas 10 veces en los últimos meses, pero ya saben, hay que tirar de propaganda.