Este jueves, las centrales nucleares españolas se han reivindicado por su excelente comportamiento y unos resultados operativos “muy buenos” en 2025, en una jornada celebrada por la Sociedad Nuclear Española (SNE) -la cual agrupa a profesionales e instituciones del sector nuclear- en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid. En declaraciones a los medios, Paulo Domingues, presidente de la SNE y director general de la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (ANAV) -que gestiona estas centrales catalanas, participadas por Endesa e Iberdrola- no sólo ha referido dichos resultados, sino que ha pedido que “no prescindáis de nosotros porque somos muy importantes y seguimos siendo estratégicos”.

Y es que las centrales nucleares aportan “energía abundante, libre de emisiones de gases de efecto invernadero, funcionan 24/7, no están expuestas a variaciones inmediatas de precios en el mercado, y dan estabilidad y seguridad de suministro”. Sólo en 2025, han generado el 19,7% de la electricidad de nuestro país y han aportado el 25,2% de la electricidad libre de emisiones de gases de efecto invernadero, al haber producido unas 7.280 horas (de las 8.760 horas que tiene un año). Y de no haber sido por el apagón del pasado 28 de abril, “habríamos tenido un funcionamiento un poco superior”, ha explicado Paulo Domingues.

Cerca de 300 profesionales han participado en la citada jornada técnica, donde los directores de las centrales nucleares españolas, así como expertos y líderes del sector, han expuesto el excelente comportamiento del parque nuclear español en 2025. Un año en el que se vivió un apagón eléctrico de muchas horas en la Península Ibérica y que ha obligado a que el sistema eléctrico esté funcionando en operación reforzada, y “Red Eléctrica ha contado un poco más con los grupos nucleares”.

Hace unos días, José Bogas, CEO de Endesa, defendió que la nuclear se alargue diez años más, mientras Ignacio S. Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, fue más allá y dijo que pedirá la prórroga de todas las centrales, a 60 años, e incluso a 80. Por ahora, oficialmente, estas dos energéticas, junto a Naturgy, sólo han solicitado la prórroga de Almaraz hasta 2030, pero se ve que quieren ir más allá porque las circunstancias han cambiado mucho respecto a la primavera de 2019 cuando se pactó el calendario de cierres progresivos del parque nuclear con el Gobierno. Desde la SNE también se respalda el alargamiento de las centrales porque “están perfectamente capaces y preparadas para operar mucho más tiempo”, ha señalado su presidente. “De hecho, las catalanas han recibido una emisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) para valorar si estaban preparadas para operar a largo plazo y el resultado fue claramente positivo y Almaraz es una de las centrales más seguras de todo el mundo y eso no es que lo digamos nosotros ni ellos, lo dice la Asociación Mundial de Operadores de Centrales Nucleares (WANO).

Paulo Domingues, presidente de la Sociedad Nuclear Española (SNE) y director general de la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (ANAV) / Foto: Pablo Moreno

 

Domingues ha explicado que “todas las centrales nucleares tienen una central de referencia de diseño, una central gemela, en el caso de Almaraz y Ascó esa central es la de North Anna que está en el estado de Virginia (en EEUU) y en agosto de 2024 recibió autorización del organismo regulador del sector nuclear en EEUU (NRC) para operar 80 años”. Sin embargo, aquí, si el Gobierno Sánchez (en especial, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen) no cambia de idea y comete el mismo gran error que Alemania, las centrales “cerrarían con 46 años de vida útil”, ha añadido. Además, cada año se invierte dinero en todas las centrales “para actualizarse, modernizarse y ser más seguras y fiables”, y en el caso de Almaraz, la cantidad son unos 50 millones anuales.

Tras el apagón, ha cobrado relevancia la potencia síncrona (la que proporcionan las nucleares, los ciclos combinados de gas y las hidroeléctricas) y también el hecho de que las nucleares “hacen una labor de control de tensión y de control de frecuencia en la red”. Además, ha subrayado que lo hacen continuamente y ha respondido a lo que dijo Joan Groizard en una entrevista en El Periódico del Energía: “Si no es idóneo será una interpretación que dé el secretario de Estado de Energía, yo creo que sí”.

Respecto a la petición de la prórroga de Almaraz que ahora está estudiando el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Domingues ha referido que “si no da el visto bueno, la prórroga no ocurrirá porque es una condición sine qua non”, pero “no veo ninguna razón objetiva por la que no se debiera autorizar por parte del CSN la continuidad de la operación de la central hasta el periodo que pidieron las propietarias”, o sea, hasta 2030. 

Y por cierto, en un contexto internacional tan agitado como el que ahora estamos tiene aún más sentido mantener el parque nuclear español. Entre los motivos, Domingues ha referido que dan estabilidad al sistema eléctrico y el combustible que usan las centrales no depende del mercado spot diario sino que se compra a Enusa con mucha antelación para tener una garantía de estabilidad de precios, y no dependen de “si los barcos pueden pasar con gas o con carbón o con petróleo”.